Aunque desde su nacimiento están destinadas a llevar vidas muy diferentes -en un principio, una será reina de España y la otra solo infanta-, a la hora de vestir la princesa Leonor y su hermana, la infanta Sofía, tienen el mismo estilo e incluso suelen vestirse a juego. Lo vimos varias veces a lo largo del año pasado: la última, con motivo del 40º aniversario de la Constitución Española, lucieron el mismo vestido de cuadros y sendas capas, medias y merceditas. Sin embargo, hay un detalle estilístico que diferencia a las dos hermanas, y es que mientras que a la princesa de Asturias la hemos visto en algunas ocasiones con pendientes, a la infanta Sofía nunca.

La diferencia se debe a una curiosa tradición de las familias reales europeas: a diferencia de lo que sucede con el común de las niñas, a las que habitualmente sus padres perforan las orejas poco después de nacer, las princesas deben tomar esa decisión por sí mismas. En el caso de la princesa Leonor, decidió ponerse sus primeros pendientes en 2012, mientras que la infanta Sofía todavía no ha querido agujerearse las orejas.

Lo mismo sucede con el resto de princesas europeas. Entre las que, como la infanta Sofía, todavía no han dado ese paso, están las tres hijas de Máxima de Holanda: las princesas Amalia, Alexia y Ariane. Ni siquiera la mediana de las princesas, la más presumida de las tres y una gran aficionada a la moda como su madre, se ha perforado todavía las orejas.

Tampoco la princesa Charlotte, hija de los duques de Cambridge, o las princesas Estelle y Leonore de Suecia, aún demasiado pequeñas para tomar sus propias decisiones.

Princesa Charlotte

Con siete años, la princesa de Asturias fue de hecho una de las más jóvenes en llevar pendientes. Así, la princesa Ingrid Alexandra de Noruega, hija mayor de los príncipes herederos Haakon y Mette-Marit esperó por su parte hasta los nueve para estrenar sus primeros pendientes.

La misma edad tenía la princesa Isabella de Dinamarca, segunda hija del príncipe heredero Federico y la princesa heredera Mary, cuando escogió hacerse los agujeros en las orejas, aunque como en el caso de la princesa Leonor rara es la vez que aparece con ellos.

La princesa Isabel de Bélgica, heredera del trono y del gusto por la moda de su madre, la reina Matilde, es otra de las que sí ha dado el paso. Tardó también en decidirse, aunque en sus últimas apariciones públicas suele presumir de pendientes.