La mujer y su pareja están detenidos en la causa que busca determinar qué pasó con el niño, del cual nunca más se supo nada.

La última vez que alguien vio a Maxi fue en diciembre de 2015. Jugaba con un amigo en la vereda de su casa de Ceres. Lo buscaron por agua, por tierra y por aire. Existía una hipótesis de que lo habían “entregado” por dinero. También se habló de que lo habían secuestrado y hasta se corrió el rumor de que había tenido un accidente. Sin embargo, ninguno de estos presupuestos pudo ser confirmado.

La investigación puso el foco en la familia del nene. Se determinó que la abuela de Maxi y su pareja se llevaron al menor sin el permiso de su mamá y lo retuvieron. Lo que sigue, es todo misterio hasta el día de la fecha.

La ciudad de Ceres está emplazada sobre la Ruta Nacional 34, en el departamento San Cristobal. Dista 260 kilómetros de la capital provincial y 15 kilómetros del límite interprovincial con Santiago del Estero.