Pyrhia Sarusi, de 63 años, y Lily Pereg, de 54, son dos mujeres israelíes que estaban de vacaciones en la provincia de Mendoza, pero desde el viernes pasado nadie volvió a verlas ni a tener contacto con ellas.

Ese día a la madrugada, alrededor de las 2.30, fue la última comunicación de las turistas con sus familiares. Después solo quedó el silencio y todas las pertenencias, que ambas habían llevado para esos días de descanso, en el departamento que habían alquilado en Avenida España al 1100.

En medio de la preocupación y la falta de pistas sobre el paradero de las dos mujeres, el hijo de una de ellas se convirtió en el único sospechoso de la investigación. Se trata de Gil Pereg, hijo de Sarusi, quien vive en la zona de La Puntilla y es el presidente de las cinco sociedades comerciales que formó su madre entre 2011 y 2015. También fue la última persona que las vio. Según el hombre de 36 años, las dos mujeres estuvieron en su casa de visita y las vio subirse después a un colectivo para volver al centro.

Por otro lado, se supo también que la situación económica de Pereg era complicada y durante un allanamiento policial en su casa se encontraron elementos llamativos para los investigadores, según consignó El Sol. Mientras avanza la investigación, otra hija de las israelíes creó un grupo abierto en Facebook para alertar sobre la situación y pedir información.