El país trasandino también trabaja en tratamientos novedosos para bajar el índice de mortalidad de la enfermedad.

 

Chile avanza hacia un antídoto para combatir el hantavirus, y, ante el brote que se registró en la localidad chubutense de Epuyén y los casos en otros lugares del país, ofreció a la Argentina trabajar en conjunto para poder avanzar más rápidamente hacia su aplicación.

Según publica el diario Río Negro, se trata de una vacuna y la extracción de plasma de pacientes que hayan evolucionado favorablemente tras haber contraído hantavirus para otros que atraviesen la fase crítica cardiopulmonar.

El proyecto lo lleva adelante el Centro de Biotecnología y Biomedicina SpA de la Universidad de Concepción, en Chile, quien propuso a las autoridades sanitarias “llevar a cabo las etapas de evaluación preclínica y clínicas de esta formulación vacunal, siguiendo a los estándares de la entidad reguladora argentina”.

“La colaboración con el Instituto Carlos Malbrán podría acelerar notablemente la llegada al pueblo de esta vacuna”, plantearon desde la Universidad de Concepción.

El doctor en Ciencias Biológicas Oliberto Sánchez Ramos recalcó que “la vacuna ha dado muy buenos resultados tanto en ratones como en hámster” y que actualmente “se está produciendo en una planta de producción de biológicos, bajo condiciones de buenas prácticas de manufactura”.

De todos modos, el científico aclaró que este desarrollo no solucionará la situación actual que atraviesa la Argentina, pues “la obtención de un registro sanitario para su uso podría requerir un tiempo superior a un año. Sin embargo, esta vacuna contribuirá a que situaciones similares no vuelvan a ocurrir”.

Otro estudio chileno está vinculado a la extracción de plasma inmune de pacientes que hayan evolucionado favorablemente de un diagnóstico de hantavirus, para administrarlo a pacientes recién diagnosticados que estén atravesando la fase aguda de la enfermedad.

“Ese plasma que se extrae de pacientes que sobrevivieron al hanta contiene anticuerpos neutralizantes que quedan en su sangre. Son los que actuarían para disminuir la acción del virus y con ello la gravedad del hanta”, detalló Leonila Ferreira Cabrera, profesional del hospital Guillermo Grant Benavente.

Y agregó que “Nuestro hospital dispuso la implementación del Ecmo Veno Arterial como apoyo a los pacientes. Se trata de una máquina que reemplaza la función pulmonar y cardíaca. Saca la sangre por cánula, la oxigena afuera y por una bomba centrífuga, la envía a una arteria del paciente. Esto llevó a mejorar la sobrevida de los pacientes en un 82%”.