Así lo expresó el intendente tras encabezar la reunión de trabajo del Comité de Gestión de Riesgos de la Ciudad, para evaluar el panorama hídrico de la ciudad y la región. A partir del pronóstico de crecida del río Salado, desde el Municipio se comenzó a hablar con las familias que viven fuera del anillo de defensa, en la zona de la Tablada, para relocalizarlas en un casa definitiva y en zona segura. Además, se prevén módulos para aquellas ubicadas en la zona del Paraná, si fuera necesario asistirlas. Asimismo, expresó que luego de atender la emergencia “habrá que discutir también cómo logramos que, así como la ciudad se pudo preparar con el plan director de obras, la provincia también comience a hacer las cosas de otra manera y con otra perspectiva”.

“Por la experiencia acumulada de todos estos años y previendo para las próximas semanas valores altos del río Salado, e incluso con una crecida normal del río Paraná, la ciudad de Santa Fe se prepara con anticipación para las situaciones de riesgo que podemos llegar a tener”, señaló el intendente José Corral ante los medios de comunicación. Fue luego de encabezar una reunión de trabajo del Comité de Gestión de Riesgos local, junto a secretarios y funcionarios del Ejecutivo Municipal, para evaluar el panorama hídrico de la ciudad y la región.
Durante el encuentro, que se desarrolló en el Centro de Operaciones ubicado en el tercer piso del Palacio Municipal, el intendente estuvo acompañado por la secretaria General, María Martín; el secretario de Obras Públicas, Ricardo Alcaráz; la secretaria de Desarrollo Social, Cecilia Battistutti; el secretario de Relaciones Institucionales y Comunicación, Juan Martín; y el director de Gestión de Riesgo, Mauro Cosachov; entre otros funcionarios.

Solución definitiva
A partir del análisis de la situación hídrica y meteorológica, actual y a futuro, el mandatario indicó que en el caso del río Salado afectará a las familias que están fuera del anillo de defensa, en la zona de La Tablada. “Ya estamos hablando con ellas y tenemos previstas casas para su relocalización definitiva en el momento en que tengan que salir de ese lugar. Así, como con la crecida anterior se trabajó en la reubicación de las familias que vivían en la zona de la Laguna Setúbal en las nuevas viviendas de Nueva Esperanza Este, ahora tenemos otras construcciones que nos van a permitir darle una solución ya definitiva, en un lugar seguro, con servicios y con una vivienda de calidad a estas familias que están viviendo -literalmente- en el valle de inundación del río Salado”, expresó José Corral.
En ese sentido, indicó que “en un primer momento van a ser unas 15 familias, que son las que antes salían a la zona de Teniente Loza y quedaban a la vera del camino, pero en total pueden ser unas 40 familias. Estamos hablando de los sectores más humildes, de la gente que tiene otros problemas desde el punto de vista económico y social, y por lo tanto resolver ese problema habitacional con una vivienda en buenas condiciones es lo que esperamos”.
Por otro lado, y sobre la situación de la cuenca del Paraná, se está a la espera “de los números definitivos de cómo se va a comportar en la próximas semanas, para ver si tenemos que asistir a algunas de las familias de esta zona. Es probable que no, pero siempre trae alguna dificultad por filtraciones y el aumento de las napas. De todas maneras, ya hemos encargado a la organización Techo los módulos con ciertas innovaciones que van a permitir a las familias que -si fuera necesario- tengan también una solución adecuada. Todo dependerá de cómo evolucione en los próximos días. Vamos a estar muy atentos haciendo un seguimiento diario y mantendremos informados a los vecinos de las novedades”.

Ciudad preparada
Más adelante, José Corral destacó que en el marco de una temporada con lluvias por encima de lo niveles normales y la crecida de los ríos, “estamos monitoreando permanentemente las estaciones de bombeo y cerrando compuertas. De hecho, ya hay una de las compuertas que se ha cerrado, no se descarga por gravedad y toda el agua de lluvia de la ciudad tiene que ser extraída por las bombas que tenemos en diferentes puntos, las que están en buenas condiciones, con el mantenimiento necesario y la limpieza de los canales”, aseguró.
Aprovechó para pedir la colaboración de los vecinos en el manejo de los residuos, para que “no se junte basura en los lugares cercanos a los desagües y que nos avisen al 0800 777 5000 si hay alguna situación de obstrucción de canales, cunetas o pasos de agua, porque eso nos permite limpiar cuando todavía no llueve. Además, nosotros tenemos nuestro propio monitoreo de cuáles son los puntos críticos de desagüe para mantenerlos limpios en el momento de la lluvia”. Si bien el pronóstico anuncia lluvias para el próximo miércoles, “no se espera que sea muy importante desde el punto de vista de la intensidad, pero hay que estar lo más preparado posible”, expresó.
Asimismo, José Corral señaló que aunque “no esperamos valores de preocupación, la población tiene que estar tranquila, pero siempre atenta a nuestra información. A partir de que entramos en protocolo, en este caso por crecida de ríos, damos una información diaria desde el Centro de Operaciones. Además, con toda la experiencia y el trabajo de estos años, estamos mucho más preparados para poder afrontar una situación de este tipo”.

Monitoreo
Durante el diálogo con los periodistas, el intendente señaló que aunque “el sistema de alerta de provincia no da un número exacto, vamos a tener un Salado alto durante varios meses probablemente. De todas maneras, no hay un día preciso porque ha habido lluvias intensas y sostenidas en el tiempo en diferentes lugares del Salado aguas arriba”. El intendente recordó que días atrás desde el Municipio se advirtió a la Provincia sobre la falta de funcionamiento de algunas de las estaciones que monitorean el río Salado. “Hay una de ellas que se puso a funcionar a la altura de Calchaquí -valoró-, que es muy importante porque allí hay una parte de la cuenca del Salado que nos permite saber qué valores podemos tener aproximadamente después”.
Afirmó además que “pasada la emergencia habrá que discutir también cómo logramos que, así como la ciudad se pudo preparar con el plan director de obras, la provincia también comience a hacer las cosas de otra manera y con otra perspectiva. Uno ya no puede descansar en responsabilizar a la naturaleza, cuando estos fenómenos se producen en el 2016, 2017 y 2019, vivimos un fenómeno de cambio climático al que tenemos que adaptarnos y prepararnos cada vez mejor. Pero ahora, resaltó, es el momento de trabajar en la emergencia y ayudar a las familias afectadas y colaborar con nuestros hermanos del norte de la provincia, como lo hicimos con el Festival de Guadalupe, con nuestro vínculo con Nación, el Ejército, Gendarmería, además de otras organizaciones e instituciones civiles, para poder asistir a las comunidades, los pueblos, los productores que tienen problemas muy serios en el norte, y en la zona de la Costa, para evitar situaciones como la caída de la Ruta 1 que vemos estos días”.