El allanamiento fue ordenado por el juez de turno Mauricio Martelossi a solicitud del fiscal Aldo Gerosa, a partir de una denuncia realizada directamente en sede judicial por una persona que denunció el delito de amenazas calificadas por el uso de arma de fuego.

La sorpresa fue que los agentes encontraron gran cantidad de armas de fuego que no estarían registradas, y tampoco tiene autorización para tenerla nadie en esa vivienda ubicada en calle Sarmiento al 35 de la Ciudad de Reconquista, donde vive el oficial Gerardo Ramón Flores.

También demoraron a una hija del policía quien aduciendo que se iba a trabajar intentó alejarse del domicilio apenas llegaron los agentes, y en el automóvil estaba llevando varias armas de fuego.

Flores es personal policial pero no está trabajando por certificado médico, e inició los trámites jubilatorios. Tiene la credencial de policía pero no el arma reglamentaria.

Pasado el mediodía continuaba el allanamiento que ya lleva varias horas. Alguien ya avisó que secuestraron gran cantidad de armas de todo tipo, largas y cortas, y también cuantiosas balas.