Tal como hizo Carmen Barbieri en 2014, Sergio Goycochea se animó a contar su experiencia con el “chip sexual”. Así, el ex arquero de la Selección Argentina confesó tener puesto un segundo dispositivo que eleva el deseo sexual. “Me puse un nuevo chip sexual, el segundo. Mejora la calidad muscular, el ánimo y también la libido. Después de cierta edad se pierde tetosterona”, reveló.

El chip sexual es el último grito de la moda en materia de salud y belleza en Europa y los Estados Unidos. Aunque aún no es muy conocido en la Argentina, Carmen Barbieri, Catherine Fulop y “Goyco” ya lo poseen.

“Cualquier persona que pasa los 50 años, sabemos que se empiezan a perder hormonas, la testosterona se empieza a dejar de generar. Ayuda a la consistencia muscular, levanta el ánimo, ayuda al colesterol, a la diabetes, controla esas cosas y sobre todo el apetito sexual”, detalló el ex arquero, ahora conductor y periodista deportivo, en el programa radial de Daniel Ambrosino en Radio El Mundo.

Y avanzó: “Son como unos granitos de arroz, que te inyectan de forma subcutánea a la piel, no duele nada, y va soltando cada seis meses la cantidad de testosterona que tu cuerpo necesita. Venía haciendo otros tratamientos, pero ahora ya voy por el segundo chip”. A su vez, “Goyco” fue consultado sobre si “da resultado”. Y el ex futbolista respondió que, para saber eso, le tiene que preguntar a su esposa (Ana Laura Merlo).

Hace cuatro años, Carmen Barbieri reveló, orgullosa, que es una de las integrantes del selecto grupo que tienen el chip, y de las pocas argentinas, claro.

“Te da ganas de tener ganas”. Con esa frase la vedette resumió, en pocas palabras, los efectos del chip. En ese sentido, insistió en que no se trata únicamente de sexo, aunque es cierto que también incrementa el deseo: “Te dan ganas de terminar en la cama con tu pareja. Antes para mí el sexo era el último trabajo del día”, reconoció; y reveló que el chip fue algo así como darse un gusto. “Es la primera vez que hago algo por mí y para mí”, dijo.

La vedette contó que este implante está instalado en su cadera alta. “Hace más de un año, cuando me hice una lipoaspiración, el doctor me dijo: ‘quedaste divina de cuerpo pero el chip voló’. Así que hubo que encargar otro, y este es el segundo que tengo”, manifestó en una entrevista.

Y concluyó: “Es un pinchazo y entra una cosa chiquita que va largando estrógenos para tener ganas. Te deja la piel divina, te da buen humor, ¡y estoy totalmente lubricada!”.

Por su parte, Cathy Fulop también contó su experiencia, a mediados del año pasado. “Me acabo de poner el chip sexual, como tenía Carmen (Barbieri). Todavía tengo moretones en la nalga. Antes me daban unos geles como en Sex and the City”, contó.

Y cerró: “Tiene tradiol, testosterona, es como una asistencia de hormonas en una vacuna. Te sentís más joven en todo sentido, te brilla el pelo… El Ova también se lo va a poner, aunque por ahora usa su gelcito”.