Gisella Solís está desaparecida desde el martes 15 de enero. Su pareja se suicidó a los pocos días, pero ahora sospechan que la envenenó.

La desaparición de la odontóloga platense Gisella Solís sigue generando interrogantes: encontraron insecticida en la ropa de su pareja, Abel Casimiro Campos, y sospechan que la pudo haber envenenado.

A este nuevo dato se suman los ya obtenidos por la fiscal Ana Medina: restos de vómito en el baño de la casa de la odontóloga y los resultados de las pericias sobre la camioneta y el domicilio de la pareja, que descartaron rastros de sangre.

“Son llamativas las circunstancias en las que Gisella desapareció. En todo caso, en la hipótesis de que Campos le hubiera hecho algo, hay que seguir sus rastros”, profundizó Medina.

Con esto en mente, la fiscal ordenó un seguimiento de las cámaras de seguridad del municipio y las de los comerciantes de la zona. “Yo creo que se ha perdido, que está en estado de shock y quizás no sabe que la están buscando”, expuso Mariela, hermana de la odontóloga.