En relación al rastreo submarino, hay bombas de la Segunda Guerra Mundial no explotadas que representan un riesgo para la búsqueda.
Familiares y amigos de Emiliano Sala no renuncian a la búsqueda y sobrevuelan la zona de pérdida de contacto donde desapareció el avión en el que viajaba el futbolista que iba rumbo a la ciudad de Cardiff.

La operación está a cargo del capitán David Barker, quien es el jefe de la búsqueda pública, según publicó el periodista Christian Martin en su cuenta de Twitter.

Por su parte, en referencia al rastreo submarino, hay una amenaza latente: hay bombas no explotadas de la Segunda Guerra Mundial que representan una amenaza para la búsqueda del argentino que despareció hace seis días.

En tanto, este mismo lunes el oceanógrafo estadounidense David Mearns buscará el avión en Fosa Hurd Deep (120 metros de profundidad), donde se encuentra hundido el submarino HMS Affray y lugar en el que hay desechos nucleares.

Los familiares y amigos de Emiliano Sala decidieron emprender una búsqueda privada en las islas del Canal de la Mancha, debido a que las autoridades de Guernsey habían decidido suspender de manera definitiva la investigación por la desaparición del avión que trasladaba al futbolista argentino.

“Hemos tomado la difícil decisión de finalizar la búsqueda. En esta etapa, las posibilidades de supervivencia son extremadamente remotas“, habían explicado a través de un comunicado.

Sala partió en una avioneta Piper PA-46 Malibu desde la ciudad francesa de Nantes hacia la galesa de Cardiff, en el Reino Unido. Durante el vuelo se perdió todo tipo de contacto cerca del faro de Casquets a unos 12 kilómetros al noroeste de Alderney, la más septentrional de las islas del Canal de la Mancha.