El intendente Castellano y el presidente del Concejo, Raúl Lalo Bonino, encabezaron la protesta. Caminaron desde la Plaza 25 de Mayo hasta la Jefatura, donde cantaron el himno y reclamaron seguridad.

Al grito de “seguridad, seguridad”, cerca de 150 personas se movilizaron anoche desde la Plaza 25 de Mayo hasta el frente de la Jefatura de Policía, donde entonaron el himno nacional argentino, para exigir a las autoridades policiales mejores resultados en la prevención del delito. La convocatoria a la protesta, que se viralizó a través de las redes sociales, tomó forma luego de las tres violentas entraderas en viviendas rafaelinas que se sucedieron entre el miércoles y el viernes pasado. Y una de las consignas de esta marcha era evitar “banderas políticas”, aunque sí asistieron dirigentes en funciones y precandidatos para las elecciones de este año.

El intendente, Luis Castellano, se mostró en la primera fila de la columna junto al presidente del Concejo Municipal y el secretario de Prevención en Seguridad del Municipio, Delvis Bodoira. Muy cerca avanzaban tres precandidatos a la intendencia, en principio todos por Cambiemos, Mauricio Basso, Oscar Gasparotti y Carlos Zimerman. Y mezclados con el resto de los vecinos caminaban el jefe de Gabinete, Marcos Corach, los secretarios de Desarrollo Urbano, Carlos Maina, de Obras Públicas, Luis Ambort y el subsecretario de Deportes, Leonardo Crosetti.

También se sumaron los concejales de Cambiemos, Leonardo Viotti -otro posible precandidato a intendente- y Alejandra Sagardoy junto a los peronistas Jorge Muriel y Evangelina Garrappa. Y se destacaban el ex edil y farmacéutico que fue víctima de un robo a mano armada, Héctor Puig. También el ex presidente de la Sociedad Rural de Rafaela, Mario Rossi, quien el jueves pasado sufrió una de las entraderas en su casa de calle Constitución y Garibaldi de barrio Mosconi -dos ladrones armados ingresaron por una ventana ese día a la noche-, que logró resistir aunque a un costo elevado ya que terminó con varias heridas al igual que su esposa. Obviamente no asistió nadie vinculado al Nodo Rafaela o al gobierno provincial.

Por lo demás, jubilados, familias junto a pequeños chicos le dieron forma a la movilización en la que no hubo pancartas más allá de que se avanzó a paso lento, a puro aplauso y al pedido de “seguridad, seguridad”. Inspectores de tránsito del Municipio al igual que agentes de la GUR acompañaron la marcha por la mano sur de bulevar Santa Fe para interrumpir el paso de los vehículos en las esquinas. Por momentos los manifestantes caminaron en silencio, en otros solo aplaudiendo y también reclamando a los gritos “seguridad, seguridad”.

Una vez que llegaron al mismísimo jardín del frente de la Jefatura, nadie sabía bien que hacer pues no había liderazgos. Se volvió a aplaudir, a pedir “seguridad, seguridad” para luego cantar el himno. No hubo mucho más, apenas 10 minutos y cada uno a su casa más allá de los dirigentes políticos que atendieron la requisitoria de los medios periodísticos.
Mientras tanto, la sede de la Unidad Regional V de Policía parecía desolada, apenas una camioneta VW Amarok se encontraba estacionada en la calle del frente y sus puertas de hierro y vidrio estaban cerradas. En el hall no había nadie.

Así, la convocatoria a marchar no logró la participación deseada por una ciudad donde se registran altos niveles de inseguridad. No obstante, la foto con la sociedad civil frente a la Jefatura no deja de ser fuerte y reflejar el malestar existente ante las máximas autoridades de la policía departamental.

El sábado pasado el intendente Castellano formalizó su pedido para que el Gobierno provincial remueva la cúpula policial, un anuncio que espera esta tarde cuando reciba al ministro de Gobierno, Pablo Farías. Desde ese día, llamativamente, el jefe Fabián Forni pareció recuperar el protagonismo al ordenar continuos operativos en toda la ciudad, para controlar especialmente a las motos pero también con caminantes que ingresan a los comercios y dialogan con sus empleados o propietarios. Así, cumple con el reclamo popular de que los policías salgan a la calle, aunque quizás sea algo tarde. El divorcio entre el Municipio y la Jefatura es evidente.

Sin embargo, no todos los ciudadanos que se sumaron a la protesta estaban conformes. “¿Por qué no fuimos a aplaudir al Municipio?” preguntó, algo molesta, una mujer de la mano de su pequeño nieto. “Lo que pasa es que vino el Intendente y su gabinete, lideraron la marcha y obvio evitaron la foto en la Municipalidad”, le respondió un hombre resignado.