En tres horas precipitaron 12 mm en la zona, debido a un inusual fenómeno convectivo que se traduce en la formación de una nube cargada de lluvias.

“Señora Ana”, grita afónica Magdalena Vera, presidenta de la junta de vecinos San Sebastián Río Loa de Calama, mientras la lluvia cae amenazante sobre su cabeza, como pocas veces lo hace en la Región de Antofagasta. Dando un respiro, Magdalena lee un listado y vuelve a gritar: “¡señora Carola!”. La vecina se acerca y recibe agradecida un trozo de nylon de 2,5 metros con el que intentará proteger el techo de su casa. Y es que para la jornada de hoy, los pronósticos meteorológicos contienen la amenaza de lluvias que podrían llegar a entre 10 y 20 mm. Es un escenario que no se vivía en la nortina ciudad al menos en las últimas cuatro décadas.

La emergencia meteorológica dejaba hasta ayer tres personas muertas desde la semana pasada. Ayer el Presidente Sebastián Piñera decretó estado de catástrofe.

“Nunca había vivido algo así. estamos viendo si podemos hacer algo, pero el nylon no alcanza. Todas las casas están inundadas. Necesitamos ayuda urgente”, reclama Magdalena, mientras el agua no da tregua,

Lo que empeoró este año el paso del “invierno altiplánico”, usual en estas fechas en el Norte Grande, fue un inusual fenómeno en esa zona del país. Se trata de “lluvias de convección” relacionadas con nubes que crecen en forma de “hongo” debido “al calor que se acumula en el suelo”, explica Christian Herrera, hidrogeólogo de la Universidad Católica del Norte (UCN) y experto en la cuenca del Loa.

CORTES DE CAMINOS Y FALTA DE AGUA MARCARON LA JORNADA. FOTO: PRESIDENCIA

La nube errante produjo lluvias torrenciales en un corto periodo: un escenario “que produce que el suelo no sea capaz de absorber el agua, lo que eleva el peligro de aluviones”, añade. Según Herrera, lo registrado en estos últimos días “es distinto al de otros años, pero ocurre en un ciclo aproximado de 20 años”.

En tanto, el meteorólogo de turno en la Dirección Meteorológica, Orlando Cortez, informó que ayer se registraron 12 milímetros de agua caída en tres horas. El total acumulado llega a 16,2 milímetros en lo que va de año, muy superior al promedio para esta época, que asciende a 0,4 mm.

En cuanto a las zonas que se podrían ver afectadas por un posible aumento del caudal del río Loa, Herrera advierte que “todas las localidades del altiplano ubicadas en quebradas pueden ser afectadas en algún momento, pero las que corren más riesgo son las de Chiuchiu, Calama y Quillagua”.

Daños en la zona

El Presidente Sebastián Piñera, quien viajó ayer en la tarde a Calama, realizó un sobrevuelo en las áreas afectadas. En esa instancia, al anunciar el estado de excepción, señaló que “se debe construir el diagnóstico y empezar a trabajar en el plan de reconstrucción” (ver nota secundaria).

Por su parte, el ministro (s) del Interior, Rodrigo Ubilla, informó que hasta ayer había “un poco más de 100 viviendas dañadas en San Pedro de Atacama”. Sobre la capital de la provincia del Loa, señaló que hasta ayer en la noche solo había “diagnósticos preliminar”.

Sin embargo, una situación que si era clara era la falta de agua potable: el suministro estuvo cortado durante seis días. La empresa Aguas Antofagasta aseguraba que trabajaba en la restitución del servicio.

El consejero regional Ricardo Díaz informó a través de su cuenta de Twitter que el Consejo del Gobierno Regional ya aprobó $ 3.845 millones de los fondos de emergencia para apoyar a las comunas afectadas.

Evacuación

Una de las situaciones más graves se produjo en el campamento de Quetena, en Calama, que tuvo que ser evacuado en horas de la tarde de ayer. Unas 100 personas eran trasladadas a albergues, informó el alcalde de la ciudad, Daniel Agusto.

En la noche del jueves el hospital Carlos Cisternas de Calama también se vio afectado por filtraciones que anegaron la sala de espera. Ningún paciente se vio afectado ni tuvo que ser trasladado. “Fue una filtración en una parte del cuarto piso, la que fue inmediatamente limpiada. El hospital está funcionando al 100%”, dijo el director del servicio de salud, Juan Urrutia Reyes.

Efectos en turismo

Las intensas precipitaciones también afectaron a la actividad turística. “Todos los lugares de interés están cerrados y, por lo tanto, no se pueden realizar actividades hasta que baje la alerta roja, que no saben hasta cuándo se va a mantener”, señaló el guía turístico Raimundo Vásquez.

La situación está provocando perjuicios millonarios para el sector. “Estamos hablando de más de 400 millones de pesos diarios en pérdidas”, señaló el presidente de la Cámara de Comercio local, Eduardo Yanjari.

En tanto, el invierno altiplánico también ha causado daños en la Región de Arica y Parinacota, donde se registraban ayer 11 damnificados, 74 albergados y 240 viviendas dañadas. Por su parte, en la de Tarapacá se contabilizaban 18 albergados y no se registraban viviendas dañadas al cierre de esta edición.

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