La autopsia determinó que en el estómago de la mujer había rastros de tóxicos que la Policía halló en la habitación donde se suicidó su pareja

La odontóloga Gisella Solís Calle, que estuvo desaparecida 14 días y cuyo cadáver fue hallado a un costado de un camino entre Punta Lara y La Plata, murió por envenenamiento, de acuerdo al resultado complementario de la autopsia que determinó que en el estómago de la mujer había uno de los componentes del veneno que tenía en su poder su pareja cuando se suicidó.

La hipótesis del envenamiento se instaló luego de que se encontrara un sobre con veneno en la habitación del hotel donde su pareja, Abel Campos, se suicidó.

“Era un sobre que en principio pensaban que iba a usar él. En las copas de vino no había nada, pero sí moléculas en el cuerpo de mi hermana. Para mí la encontró durmiendo, le puso un polvo y ella lo aspiró. Ese producto produce vómitos, diarrea, dolor de estómago. Creo que ella murió en la cama y luego la envolvió en las sábanas”, declaró Mariela, la hermana de la víctima.

El caso

La mujer, de 47 años, había desaparecido el 16 de enero y comenzó a ser buscada tras la denuncia de desaparición realizada por su familia.

El cuerpo fue encontrado tras un sorpresivo rastrillaje realizado en la bajada de la autopista en Villa Elisa. Según se informó el cadáver estaba enterrado y envuelto en sábanas que pertenecían a la víctima.

Poco después del hallazgo, arribó al lugar el jefe de la Policía Bonaerense, comisario general Fabián Perroni, y se reunió con familiares de la odontóloga, quienes lograron identificar el cuerpo.