Este jueves en el Centro de Día Nuestra Señora del Hogar, se entregaron certificados del curso de Manipulación de Alimentos que impulsa el Gobierno de la Ciudad. “A partir de la experiencia de esta experiencia, estos jóvenes pueden adquirir más formación, realizar prácticas laborales en distintos emprendimientos y tener contacto con el mundo del trabajo”, destacó Cecilia Battistutti, secretaria de Desarrollo Social, que junto a la Secretaría de Desarrollo Estratégico y Resiliencia impulsan el programa.

Como parte de sus políticas de empleo e inclusión, el Gobierno de la Ciudad, la Secretaría de Desarrollo Social y la Secretaría de Desarrollo Estratégico y Resiliencia, impulsa la realización de cursos de Manipulación de Alimentos. En este marco, este jueves por la mañana, jóvenes con discapacidad que asisten al Centro de Día Nuestra Señora del Hogar, recibieron los certificados luego de cumplimentar con la capacitación.
Cecilia Battistutti, secretaria de Desarrollo Social; Albor Niky Cantard, diputado nacional; y Andrea Paredes, directora técnica del Centro de Día, participaron de la entrega de certificados, que les permitirá a los jóvenes desempeñarse de manera autónoma en un emprendimiento laboral, o contar con las herramientas necesarias para trabajar dentro de una empresa. Asimismo, a partir de ello la institución podrá comercializar los alimentos que a diario se producen en ese espacio. La entrega tuvo lugar en la sede de la institución ubicada en Saavedra 2883.
“Desde el año pasado, junto con la Secretaría de Desarrollo Estratégico y Resiliencia del Municipio, venimos trabajando con varias instituciones de la ciudad, como es el Centro de Día Nuestra Señora del Hogar, que trabajan en la formación de oficios gastronómicos para personas con discapacidad”, señaló Battistutti, al tiempo que destacó que se trata de un trabajo en conjunto en orden a “dotar de herramientas de empleabilidad y autonomía laboral a las personas que asisten”.

Promoción e inclusión
La funcionaria valoró a la capacitación, por lo que significa tanto para las jóvenes como para la institución, “porque les brinda conocimientos básicos de cómo generar seguridad e higiene en la manipulación de alimentos, y les va a permitir que ellos mismos puedan generar un emprendimiento. Y a la institución, la inscripción en el Registro de Productores Locales, que les permite tener habilitada la cocina -por Seguridad Alimentaria- para poder también, comercializar lo que produzcan en la misma instancia formación. Además, -agregó- incorporar nuevos conocimientos sobre lo que significa emprender, que no es aprender solamente el oficio, sino también manejar económicamente un emprendimiento.”
Como parte de las políticas de inclusión de las personas con y sin discapacidad, la funcionaria indicó que “desde la Oficina de Empleo y las Escuelas de Trabajo, tenemos una línea de específica para trabajar con personas con discapacidad, el programa Promover que impulsa el Ministerio de Trabajo de la Nación, a partir del cual muchos de estos chicos pueden adquirir formación y recibir un incentivo económico, pero también realizar prácticas laborales en distintos emprendimientos, y tener contacto con el mundo del trabajo”. Cabe señalar que actualmente hay más de una decena de jóvenes realizando prácticas en distintas empresas y comercios de la ciudad, como Mueblefé, IberoAsistance y Farjat-Arcor, por no citar algunas.
Cecilia Battistutti contó además que a partir de las muy buenas experiencias, en el mes de marzo darán inicio nuevos cursos de Manipulación de Alimentos, a la vez que se sigue trabajando en la inscripción de otras instituciones al programa. “Esto puede resultar un proceso más lento, porque a veces las instituciones requieren de obras o tareas de reacondicionamiento, pero a todas les decimos que pueden acercarse tanto a la Oficina de Empleo, como también al Área de Discapacidad del municipio, para conocer un poco más de las herramientas e iniciar este camino en conjunto”.

Paso significativo
La directora técnica del Centro, Andrea Paredes, contó que a partir de la invitación y la charla con el municipio surgió la posibilidad de realizar el curso en la institución, tanto para los jóvenes como para el propio personal. “Todos los que fueron a hacerlo, fue por un interés del grupo pero también de cada uno en particular, por participar en el taller acá o por tener después una herramienta para salir al mercado laboral. Lo tomaron muy bien, aprendieron muchísimo y es algo que después uno vio en el cambio en los espacios. Hoy, recibir su certificado, para su valoración, su imagen y su autoestima, es realmente es muy significativo”, resaltó.
Asimismo, valoró lo que significó a nivel institucional ya que “si bien hace años que se viene trabajando con los espacios de cocina y capacitación de los jóvenes, poder acceder a hacer el curso y que pudieran conocer nuestras instalaciones, sugerirnos cambios y hoy poder tener la habilitación, es un gran paso para traspasar los muros de la institución. Realmente, esto para nosotros es una herramienta muy valiosa para buscar esto que queremos puntualmente y que es lo que busca la sociedad, mayor inclusión y la posibilidad de estar en cualquier espacio de la comunidad, más allá sí hay o no discapacidad, participando en igualdad de condiciones”.

Marta y Víctor
“Está buena la experiencia que hicimos, porque nos ayuda mucho en el taller de cocina que hacemos acá. Aprendimos cómo se lava, que no haya bichitos en las tablas. Me gustaría hacer más cursos, aprender muchas cosas porque está bueno. Es una buena experiencia”, contó Marta una de las jóvenes que con mucha dedicación y esmero hoy recibió su certificado. Junto a ella, uno de sus compañeros, Víctor, agradeció la posibilidad que le brindaron de participar y aprender. “En este lugar aprendí muchas cosas. Me enseñaron cómo usar el tenedor y el cuchillo, que los platos tiene que estar limpios; muchas cosas que no sabía y estoy muy contento de estar acá. Gracias por todo lo que me brindan”.