Ana Suda y Martha Hernandez, dos mujeres latinas de Montana, han denunciado que un agente fronterizo las tuvo 40 minutos detenidas por hablar español. Las dos han presentado una denuncia contra la Agencia de Vigilancia y Protección Fronteriza (CBP) porque consideran que fueron retenidas y sometidas a interrogatorio en una zona de aparcamiento por uno de sus uniformados después de que les escuchara conversar en la lengua de Cervantes mientras se hallaban en una tienda.

El agente ha sido identificado como Paul O’Neal y los hechos sucedieron en mayo de 2018, en la ciudad de Havre. En la demanda, presentada en el tribunal del distrito de Great Falls por la ACLU (American Civil Liberties Union), se indica que no hubo ninguna sospecha razonable ni hecho alguno que llevara a ese agente a cuestionar a Suda y Hernández.

La única razón, se insiste en ese documento, es que ambas conversaran en español mientras esperaban su turno para comprar leche y huevos. “Hablar español no va contra la ley”, señala la denuncia.

Esta iniciativa judicial busca, además, alertar sobre las detenciones arbitrarias y trata de poner coto a las detenciones sin causa alguna. Hernández nació en California, y Suda, natural de Texas, grabó el incidente en su teléfono. En esa grabación se escucha a O’Neal pedir la identificación a las dos mujeres porque charlaban en español, “algo que es aquí muy inaudito”.

Pruebas
Una de las mujeres grabó el incidente con su móvil

Una vez que el incidente ha salido a la luz, la agencia federal emitió ayer un comunicado en el que se afirma que la CBP “tiene el compromiso de trata por igual a todos los ciudadanos, con el mismo profesionalismo, dignidad y respeto”.

Según el censo, en Estados Unidos hay 41 millones de personas que hablan en castellano en su casa. Si se incluyen los bilingües, EE.UU. es el Segundo con más hispano hablantes, por delante de la misma España.