Imputaron de homicidio culposo al presidente y a la secretaria de la institución, quienes estaban presentes cuando ocurrió el hecho.

 

La búsqueda de un niño de nueve años en Venado Tuerto terminó de la peor manera al ser encontrado sin vida en la pileta del Club Defensores de Talleres donde murió ahogado por causas que están siendo investigadas. El natatorio del club estaba abierto pese a que se hallaba en mal estado y sin tener bañero. Por el hecho fueron inicialmente detenidos el presidente del club y su secretaria, quienes ayer fueron imputados por homicidio culposo.

El conmocionante episodio ocurrió el último domingo, a las 18.30, cuando el cuerpo del menor, Alan Gadiel Barroso, fue hallado por los bomberos tras un rastrillaje que se puso en marcha poco después de que un familiar del chico diera cuenta de su desaparición al perderlo de vista.

Si bien personal del Servicio de Emergencias Sies intentó salvarle la vida, lamentablemente las maniobras de reanimación fueron en vano.

Aunque inicialmente circuló la versión de que el chiquito habría ingresado sin permiso al natatorio desde una casa lindera, luego surgieron evidencias que revelaron otras circunstancias sobre lo ocurrido.

Irregularidades

De la investigación que lleva adelante el fiscal Mauro Blanco se habría podido establecer que la pileta estaba abierta al público a pesar de encontrarse en mal estado y sin medidas de seguridad e higiene, además de no contar con bañero, lo que compromete a las autoridades de la institución.

Por el hecho fueron imputados —por el delito de homicidio culposo— el presidente del club y su secretaria, quienes además estaban en la pileta cuando ocurrió el dramático episodio, y el domingo mismo fueron inicialmente detenidos e incomunicados hasta la mañana de ayer cuando se realizó la audiencia imputativa y recuperaron la libertad, aunque siguen involucrados a la causa de homicidio culposo, delito que prevé —si las personas son encontradas culpables— una sanción de dos a cinco años de prisión y la inhabilitación por 10 años para ejercer cargos en una institución.

La Fiscalía enfatizó que responsabiliza a los incriminados de “inobservancia de reglamentos y responsabilidades, al permitir el ingreso a la pileta que no estaba habilitada, sin bañero y con agua turbia y en mal estado”.

Asimismo le endilgan que “no había señalamiento ni vallas de seguridad” con el agravante de que ambos integrantes de la comisión directiva de la institución “estaban presentes en el club cuando sucedió el hecho”.

Incluso trascendió que al momento del trágico suceso ocurrido en el predio del club Defensores Talleres —ubicado sobre Comandante Espora y Natalio Perillo del barrio Ciudad Nueva— había cerca de medio centenar de personas en inmediaciones del natatorio.

“En la búsqueda del pequeño colaboró primero la gente que estaba en el predio, pero luego se llamó a bomberos, quienes finalmente rastrillaron la pileta y lo hallaron en el fondo”, explicaron fuentes judiciales.

Sin habilitación

Fuentes cercanas a la investigación confirmaron que “la pileta no contaba con habilitación municipal pero que estaba abierta al público en pésimas condiciones y además carecía de todo tipo de señalización”. En ese sentido especificaron que “ni siquiera estaba delimitada la parte playa del sector más hondo donde fue encontrado el chico, a unos dos metros de profundidad”. Y si bien no pudieron asegurar que se cobrara entrada indicaron que “no exigían carné o certificación médica para ingresar al natatorio, pero lo más grave es que el día de la tragedia no había guardavida porque no la llamaron para prestar servicio”.

Los resultados preliminares de la autopsia determinaron que el chico fallecido no presentaba lesiones externas en su cuerpo, por lo que está descartado la posibilidad de que haya muerto por algún golpe o por una situación violenta.

Aunque aún no fue acreditado se supone que el menor se ahogó luego de resbalarse con el verdín del fondo de la pileta a causa del estado del agua y no poder salir a flote, aunque se desconoce si sabía o no nadar. Si bien es casi un hecho que tampoco sufrió ninguna descompensación cardíaca u otro problema de salud que haya influido en su deceso, aún no fue determinado.

Además de la necropsia del cuerpo el fiscal dispuso una serie de medidas para intentar echar luz a lo sucedido y determinar responsabilidad. Tanto al presidente del club, identificado con las letras J. V., de 28 años de edad, como a la secretaria de la institución, quien tiene 40 años y cuyas iniciales de su nombre son B. R., se le extrajeron muestras de sangre para su análisis, al tiempo que serán peritados sus celulares para evaluar si surgen datos que puedan ser de utilidad para la causa.

También se procedió a extraer una muestra del agua de la pileta para su evaluación además de requerir documentación al municipio, lo que sería clave para constatar que la pileta funcionaba en forma irregular sin permiso del Estado local.

“Tenemos información que hasta hace 15 días la pileta fue afectada a la colonia de vacaciones municipal, debido al cierre por refacciones del Parque General Belgrano, pero luego que esa actividad culminó, todo indica que estaba abierta al público sin ningún tipo de autorización habilitante, y sin controles”, afirmó una pesquisa respecto del lugar que no estaba en condiciones para ser abierta al público y cuya responsabilidad se le achaca al club.

A dos meses de otra tragedia

El lamentable hecho de este domingo en Venado es el segundo caso de un nene ahogado en una pileta en la provincia en lo que va del verano.

El primer lamentable suceso ocurrió el 13 de diciembre, mientras transcurrían los primeros días de la colonia de vacaciones en Villa Gobernador Gálvez, cuando a un niño de cuatro años, Francesco Gallardo, lo encontraron ahogado en la pileta para adultos. Por ese hecho, entonces, dos profesores y un guardavida fueron imputados por homicidio culposo.