El mandatario brasileño había advertido esta semana que, sin un nuevo régimen de jubilaciones, “Brasil quebrará en 2022 o 2023”.


El presidente Jair Bolsonaro presentó este miércoles (20.02.2019) ante el Congreso el proyecto de reforma del sistema de jubilaciones, considerado vital para el equilibrio financiero de Brasil y para sustentar la credibilidad de su gobierno ultraconservador después de un caótico comienzo.

El arquitecto de esa reforma es el ministro de Economía, Paulo Guedes, un ultraliberal formado en la escuela de Chicago, y su apoyo a Bolsonaro le brindó al excapitán del Ejército un fuerte respaldo de los mercados.

Bolsonaro y Guedes llegaron al Congreso por la mañana para entregar el proyecto al presidente de Diputados, Rodrigo Maia, en medio de una pequeña protesta de diputados de la oposición, que abuchearon a los líderes del Ejecutivo y Legislativo. Tras una breve reunión a puertas cerradas, se retiraron sin hablar con la prensa. Se espera que por la noche Bolsonaro se dirija a la nación.

El mandatario ultraderechista advirtió esta semana que, sin un nuevo régimen de jubilaciones, “Brasil quebrará en 2022 o 2023”. La advertencia puede parecer exagerada, pero incluso sectores de la oposición admiten que algún tipo de reforma es necesario en un país sin edad mínima para jubilarse (pues toma en cuenta principalmente los años de contribución) y en proceso de envejecimiento.

En 2018, un 9,2% de los 209 millones de brasileños tenía más de 65 años. En 2060, serán 25,5%, según proyecciones oficiales. Los principales sindicatos llamaron a manifestarse contra el proyecto, en el que ven “el fin de la Previsión Social en Brasil”.