A muchos famosos les encanta el postureo benéfico, pero el actor acaba de demostrar que su compromiso con el medio ambiente no es ningún juego.

Es normal desconfiar de los famosos que se pasan el día apoyando causas benéficas. Al fin y al cabo, no dejan de ser como el resto del mundo: el postureo les puede. Máxime si, como bien saben sus publicistas, sumarse a determinadas causas les ayuda a lavar su imagen e incluso a conseguir mejores papeles.

Pero que la mayoría tenga intereses ocultos a la hora de ayudar a los demás no significa que todos lo tengan. O sí, da lo mismo, porque gracias a este apoyo celeb se pueden conseguir muchas cosas que, sin un nombre conocido detrás, serían imposibles. Y Leonardo DiCaprio acaba de demostrarlo.

Es cierto que el actor puede proyectar la imagen de ser el típico millonario que se pasa el día de fiesta rodeado de supermodelos, pero eso nunca le ha impedido ser uno de los hombres que más están luchando por el medio ambiente, la causa que más le preocupa desde hace años. Tanto que en 1998 creó una fundación con su nombre que ejecuta proyectos para proteger la biodiversidad del planeta, para la conservación de hábitats y para luchar contra el cambio climático.

Una aventura filantrópica que financia con galas benéficas a las que acuden todos sus amigos millonarios y en las que recaudan dinero subastando experiencias tan apetecibles como una cena con él y con Kate Winslet. Gracias a eso la fundación ha podido en las últimas dos décadas entregar más de 100 millones de dólares a diferentes ONGs.

Pero quien a pesar de esto piense todavía que se trata todo de una fachada quizás le vendría bien conocer el último logro medioambiental de DiCaprio. Uno que además no ha necesitado de donaciones millonarias sino simplemente de hacer retuit a una petición online que exigía al gobierno ruso la liberación de 100 ballenas que mantenía en cautividad desde hace más de un año y que pretendían vender a diversos acuarios de China.

Un crimen medioambiental que la gente llevaba meses reclamando a Putin que remediara y que por fin el presidente ruso lo ha hecho solo después de ver la repercusión que ha tenido la petición después de que Leonardo la compartiera en su perfil oficial de twitter. “Por favor, firmad esta petición y uniros a mí en contra de la inhumana captura de orcas y belugas en Rusia”, pedía el actor.

Y a juzgar por el resultado, deben haber sido miles los que le han hecho caso. Para que luego digan que el activismo online no sirve para nada.