En medio de la alarma por homicidios en Reino Unido, Scotland Yard señala que “se cree que la víctima y el sospechoso se conocían” y descarta que el delito sea un ajuste de cuentas.


Un español llamado David Martínez, de 26 años, ha muerto apuñalado en Leyton, en el este de Londres, según ha informado hoy la Policía Metropolitana (MET). Un crimen que tiene lugar en medio de una “emergencia nacional” en Reino Unido por el aumento de los homicidios.

Los agentes creen que Martínez fue atacado con un cuchillo en un domicilio cercano, tras lo cual salió a la calle, que es donde fue encontrado herido tras darse la voz de alarma y donde eventualmente falleció.

En un comunicado, la policía de Scotland Yard precisa que el joven, nacido el 15 de febrero de 1993 y de nacionalidad española, murió a las 17.10 hora local de ayer, en la calle North Birkbeck Road, a donde llegaron para atenderle los servicios de emergencia.

Scotland Yard señala en su nota que “se cree que la víctima y el sospechoso se conocían” y descarta que el delito sea un ajuste de cuentas entre bandas.

El lugar de los hechos se mantiene como “escena del crimen” mientras continúan las labores de investigación y en breve se iniciará el examen postmortem. Mientras, el comando de homicidios y delitos graves de la Policía londinense ha hecho un llamamiento a posibles testigos para que aporten detalles del suceso.

CRISIS NACIONAL DE HOMICIDIOS
El homicidio de David Martínez se suma a la oleada de crímenes con arma blanca que registra la capital británica y en general el Reino Unido en los últimos tiempos, y que ha desatado una alarma nacional. Se trata de la decimoquinta víctima mortal de un ataque con cuchillo en Londres en lo que va de año.

En 2018, hubo un récord de homicidios con cuchillos en el Reino Unido, con un total de 135, lo que llevó al Gobierno y también al alcalde de Londres, el laborista Sadiq Khan, a poner en marcha varias medidas y considerar la epidemia un problema de “salud pública”.

La primera ministra, la conservadora Theresa May, se reunirá próximamente con los responsables de seguridad y directores de las principales agencias públicas para abordar esta aguda crisis, que se considera consecuencia de factores políticos y socioeconómicos.

May ha sido criticada por la oposición laborista por negar que el aumento de la delincuencia juvenil esté vinculada a los recortes por las medidas de austeridad en los últimos años, que llevaron a una reducción de los agentes de policía en servicio y al cierre de centros cívicos, entre otras cosas.

Como iniciativas para afrontar el problema, el Ejecutivo ha destinado 200 millones de libras (233 millones de euros) a un fondo para jóvenes, ha encargado un estudio sobre el posible vínculo entre las drogas y el aumento de los ataques y prepara cambios en la ley para aumentar las penas para los ataques con cuchillos y con sustancias ácidas.