La secretaria de Educación de la provincia de Córdoba dialogó con Cadena 3 y dijo que la escuela debe “tomar como oportunidad esta situación y transformarla en un hecho pedagógico”.

El primer día de clases de la escuela Dalmacio Vélez Sarfield de Las Varillas comenzó con un hecho que generó muchas polémicas. La directora de la escuela, Graciela Ale, solicitó un procedimiento de control de alcoholemia cuando notó que algunos de sus alumnos de sexto año “no se encontraban en condiciones” para asistir al primer día de clases. Esta acción generó revuelo y polémicas en las redes sociales.

Para la secretaria de Educación de la provincia de Córdoba, Delia Provinciali, la directora actuó de manera “justa” y con los recursos que disponía en ese momento.

“Esta institución en particular tiene un trabajo muy potente de articulación con otras instituciones de la vida social de Las Varillas. Frente a la sorpresa de ver tantos alumnos en ese estado, la directora actuó tratando de tomar la decisión que fuera más justa. Si un alumno no puede estar en la institución por su estado, hay que convocar a los padres”, explicó a Cadena 3 Provinciali.

Al ser consultada sobre cuál es el papel que debe cumplir la institución ante este tipo de situaciones, la secretaria de Educación dijo: “En este contexto, la escuela tiene la oportunidad de transformar la situación en un hecho pedagógico para la vida de los alumnos. Ellos deben aprender los riesgos que el consumo exagerado significa”, dijo la directora.

Para Persiali, el festejo del Último Primer Día (UPD) y el excesivo consumo de alcohol que esto conlleva, es algo que sucede y que la clave está en el poder de la escuela de “anticipar” la situación y “prever” acciones.

“La escuela y la familia debe dar un marco para que los chicos puedan celebrar sin llegar a una situación de desborde. Los jóvenes nos plantean la necesidad de que, como adultos, pensemos propuestas para que ellos puedan celebrar el UPD pero en el marco de las políticas de cuidado”, agregó la secretaria.