En los últimos días la actividad musical fue nuevamente noticia por distintos accidentes que pudieron ser prevenidos. Cristian Cayuñanco, bajista de Miguelito y su acordeón, sufrió una electrocución en Esquel, Chubut, al que se le suman dos técnicos en Moreno, Buenos Aires, quienes prefirieron no dar sus nombres. Además, el cantante Sergio Denis se accidentó en un escenario en Tucumán.

Estos casos, que se suman a los que no llegan a ser noticia, reiteran la necesidad de continuar trabajando en la prevención de riesgos escénicos en todo el país. Las situaciones antes mencionadas pudieron haberse evitado, por lo cual, debemos tomar conciencia del rol que cada uno ocupa y los cuidados necesarios para llevar a cabo nuestra actividad de forma segura.

Es responsabilidad de las autoridades correspondientes realizar controles y fiscalizaciones técnicas de todos los lugares donde se realiza música en vivo. Sin embargo, existen ciertas malas prácticas de las cuales somos responsables y que pueden modificar las condiciones de seguridad en pocos minutos, como por ejemplo modificar enchufes, disponer de escasa señalización, etc.

Si no tomamos conciencia real de las condiciones técnicas en las que se desarrolla la actividad, resulta imposible llevar al mínimo los riesgos posibles, generando situaciones de inseguridad para todos.

La seguridad escénica se construye…

Es por eso que desde el Instituto Nacional de la Música (INAMU) realizamos junto al Sindicato Argentino de Técnicos Escénicos (SATE), y otros organismos profesionales con competencia en el ámbito y sistemas de emergencias del país, el Manual de Formación N° 4 “Prevención de Riesgos Escénicos”, de libre descarga en nuestro sitio web. Además, realizamos charlas en todas las provincias del país, junto a SATE, capacitando a quienes se desempeñan en la actividad para disponer del conocimiento necesario para evitar accidentes.