Las carreras del Royal Ascot son sinónimo de elegancia. Allí se da cita la pomada de la sociedad británica, y para que ningún asistente desentone la propia organización de las carreras publica cada año una guía de vestimenta patrocinada por la compañía de cruceros británica Cunard. Presentada la semana pasada en el exclusivo club Annabel’s, los estilismos que ilustran la de este año incluyen vestidos de Victoria Beckham, Simone Rocha, Emilia Wickstead y, por supuesto, sombreros de Philip Treacy o Stephen Jones.

El rigor de la etiqueta, eso sí, varía según la zona del recinto al que acceda cada asistente. O, dicho otra manera, de la distancia que lo separe de la reina Isabel II, la encargada de inaugurar cada jornada de las carreras junto a distintos miembros de la familia real.

Así, en la Royal Enclosure -centro de las carreras y zona reservada originalmente a los invitados de Jorge III la etiqueta- las señoras deben obedecer como palabra divina las siguientes reglas: los vestidos y las faldas deben quedar justo por encima de la rodilla, o ser largas; los vestidos y tops deben tener tirantes de al menos una pulgada de grosor, no estando permitidos los vestidos que dejen los hombros desnudos; la parte del estómago debe quedar cubierta; se debe llevar sombrero, pero nunca un fascinator; sí se permiten los pantalones y -desde 2017 y por primera vez en 300 años- los monos.

Para los señores, por su parte, es obligatorio llevar un traje gris o negro de mañana que incluya: chaleco y corbata -nunca jamás pajarita o pañuelo-, un sombrero de copa negro o gris -no se permiten los sombreros customizados, aunque sí los chalecos con motivos patrióticos como puede ser una bandera-; y zapatos negros con calcetines.

Por el contrario, tanto en la zona Queen Anne Enclosure, un recinto bautizado en homenaje a la reina pionera de estas carreras, y la Village Enclosure, la etiqueta es un grado menos severa y las señoras pueden llevar tocados y fascinators, mientras que a los señores ya no se les requiere el color gris o negro de sus trajes, con tal de que el color y diseño del chaqueta y el pantalón combinen. Por último, en la Windsor Enclosure no hay etiqueta y los asistentes pueden vestir de forma casual. Se recomienda, eso sí, cubrir la cabeza con algún tipo de sombrero o tocado y, a los caballos, vestir por lo menos una chaqueta, una camisa con cuello y pantalones largos.

Como novedad importante, este año se permite el dress crossing: esto es, que las mujeres opten por la etiqueta masculina y los hombres por la femenina, siempre que observen las anteriores reglas.