Uno de sus principales objetivos será contrarrestar la oleada de mala prensa que está recibiendo la duquesa de Sussex y que tiene preocupada a la Corona británica.

Ahora que las casas de Sussex y Cambridge dejan de compartir espacio y cada hermano Windsor y sus respectivas familias emprenden caminos separados, también tienen que mantener sus respectivas oficinas. Y Harry y Meghan han empezado a fichar talento para llevar su agenda de manera independiente. El más notable de esos fichajes es, hasta ahora, Sara Latham. Se trata de una veterana asesora de imagen, comunicación y relaciones públicas, “con más de 20 años de experiencia aconsejando a cargos públicos, negocios y fundaciones”. Y que en su extenso currículo cuenta con una experiencia bastante singular: entre 2015 y 2016 fue una de las asesoras senior de la campaña de Hillary Clinton.

La misión de Latham es doble. Por un lado, tiene que capear los ataques que Meghan Markle sufre constantemente por parte de un sector de la prensa, y que ha recordado a amigos como George Clooney, y a varios expertos en la figura de Diana de Gales a la agresión mediática que sufría la madre de Harry. La virulencia contra Meghan Markle ha sido constante, incluso desde que se anunció la relación entre ella y el príncipe Harry. La Corona emitió un poco habitual comunicado entonces pidiendo contención y respeto.

La segunda labor encaja perfectamente en la carrera de Latham: establecer la agenda para la misión vital de los duques de Sussex, que pretenden dedicar su posición en la familia real británica para dedicarse a la filantropía y las buenas causas. Es una de las especialidades que Latham manejaba en freuds, una destacada agencia de comunicación global.

Aunque la carrera de Latham no se acaba ahí. Su labor para Hillary Clinton es sólo la última de una serie de tareas para el Partido Demócrata que se remontan a los años 90, cuando trabajó directamente para la Casa Blanca durante la Administración de Bill Clinton. Allí empezó una estrecha colaboración con John Podesta, ex jefe de gabinete de Clinton y que también desempeñó ese rol para Barack Obama. Su trabajo para Podesta indica la inteligencia de su fichaje: Latham era la encargada de comprobar el trasfondo y la aptitud de los posibles miembros del gabinete de Obama seleccionados por Podesta.

Así que su rol de directora de comunicación encubre también a una persona capaz de filtrar candidatos para ocupar puestos relevantes en el personal con el que trabajaran a diario Harry y Meghan. Algo muy importante, porque parte de los ataques a Meghan han surgido del entorno laboral de la duquesa, que han vendido a los tabloides una imagen de jefa aborrecible.