A través de la Ley 27.291 se estableció la efeméride que conmemora la labor de estos profesionales y busca el cumplimiento de sus derechos.

Hoy celebramos el Día del Trabajador Telefónico en conmemoración al homónimo día de 1948 cuando el General Juan Domingo Perón nacionalizó la prestación del servicio en el territorio nacional y la Empresa Mixta Telefónica Argentina (E.M.T.A) es incorporada al Estado.

En ese sentido, a través de la Ley 27.291 se aprobó el proyecto que fue presentado en el Congreso de la Nación por el diputado del Frente para la Victoria, Héctor Recalde, el 14 de abril de 2014.

En pie de lucha, los trabajadores telefónicos hacen sus primeras armas y aparecen en la vida del movimiento obrero argentino, solicitando en 1883 un incremento salarial, son personal de la empresa Gower-Bell. Tras esas demandas, la compañía despide a los trabajadores y los reemplaza por personal sin experiencia, perjudicando el servicio y, posteriormente, generando reclamos y la atención mediática. Toda esta presión social hizo que la compañía retome a sus operarios y les otorgó el aumento reclamado.

Otro hecho que influyó fue el registrado el 11 de febrero de 1907 cuando 20 telefonistas de la Central Once presentaron un petitorio ante el gerente de la Unión Telefónica solicitando mejoras salariales y de condiciones laborales: aumento de $10, establecimiento de tres turnos, franco en domingos y medio día de los feriados, y la eliminación de las multas arbitrarias. Las ocho trabajadoras consideradas cabecillas fueron inmediatamente despedidas.

Desde entonces las luchas de las organizaciones sindicales telefónicas cimentaron el derrotero de victorias y fracasos, de avances y retrocesos que han intentado, con mayor o menor éxito, hacer que nuestro trabajo sea reconocido y dignificado.