El tribunal de Río de Janeiro aceptó el habeas corpus presentado por los defensores de expresidente brasileño, acusado de ser el jefe de una “organización delictiva” en una causa vinculada al Lava Jato.

El expresidente brasileño Michel Temer, recuperó la libertad luego de haber sido arrestado bajo la acusación de ser el jefe de una “organización delictiva” que cobró 520 millones de dólares a lo largo de cuatro décadas. Un grupo de manifestantes gritó consignas contra el imputado y a favor de la causa judicial Lava Jato.

Temer, de 78 años, dejó poco antes de las 18.45 hora local la Superintendencia de la Policía Federal de Río de Janeiro donde fue ingresado el jueves por la tarde tras ser detenido horas antes en San Pablo, donde reside y tiene su base de acción política.

El político del Movimiento Democrático Brasileño (MDB) había sido arrestado en el “Operativo Descontaminación”, con vínculos con la causa del Lava Jato, iniciada en 2014 por Sergio Moro, el juez que desde el 1 de enero es ministro de Justicia del actual presidente Jair Bolsonaro.

El camarista Antonio Ivan Thie, del Tribunal Regional Federal II aceptó el habeas corpus presentado por los defensores de Temer que gobernó entre 2016 y 2018. El expresidente no aceptó responder las preguntas de los investigadores que lo indagaron el viernes en la sede policial ubicada en la región portuaria de Río.

La Justicia también dispuso la excarcelación del exministro de Minas y Energía Wellington Moreira Franco, del MDB, y del excoronel de la policía de San Pablo, Joao Baptista Lima Filho, un hombre de confianza de Temer desde hace décadas. El policía jubilado Lima Filho fue sindicado como el responsable de maniobras financieras ilegales a través de una empresa de fachada, radicada en San Pablo donde trabaja su esposa, que hoy también recuperó la libertad. De ese modo dejaron sus lugares de arresto las diez personas detenidas el jueves por orden del juez federal de primera instancia Marcelo Bretas.

El “Operativo Descontaminación” fue fundamentado a partir de delaciones premiadas sobre el cobro de un soborno de 1 millón de reales (260 mil dólares) a la empresa Engevix. El Ministerio Público Federal sostuvo que esa “organización delictiva” operó durante cerca de 40 años, período en el que recaudó 520 millones de dólares ilegales.

Luego de que el camarista mandó liberar a Temer, el exministro Carlos Marun declaró que “es un momento de conmemoración” dado que “la legalidad se impuso sobre la barbarie”.

La detención de Temer agregó otro ingrediente al clima político enrarecido que enfrenta el país donde el presidente Jair Bolsonaro mantiene una disputa con el Congreso para la aprobación de la reforma previsional. La semana pasada el dólar tuvo una subida considerable y la Bolsa de Valores de San Pablo sufrió caídas fuertes después de los arrestos, mientras trascendió que varios congresistas expresaron su descontento. Además del impacto político el hecho tiene sus repercusiones dentro de los diversos sectores que componen el Poder Judicial.

El camarista Athié, del Tribunal Regional, explicó que su decisión está en consonancia con los postulados de la lucha contra la corrupción: “No estoy contra la Lava Jato, al contrario, también quiero ver a nuestro país libre de la corrupción que lo asola. Sin embargo, observo que las garantías constitucionales deben estar aseguradas para todos, incluso a los que la reniegan a los demás, con violación de reglas no hay legitimidad en el combate a esa plaga”.