En el Ente de la Movilidad advierten que mientras crecen los precios de los insumos, cae el número de pasajeros en la ciudad.

 

Las subas de combustibles previstas desde el lunes y el inicio de la negociación paritaria con los choferes traza un escenario complejo para el sistema del transporte urbano de pasajeros. Mientras por los pasillos de las empresas se habla de una situación de crisis, los funcionarios del Ente de la Movilidad se están evaluando el impacto de estas subas en los costos del sistema.

El próximo lunes, entrará en vigencia el segundo tramo del impuesto a los combustibles que se decidió aplicar en forma desdoblada. Pero desde la federación que nuclea a los expendedores advirtieron que no será el único aumento del mes, ya que se espera también que las petroleras actualicen también sus precios, aunque aún no se anunció cuáles serán los porcentajes.

El referente de la Cámara de Estaciones de Servicio, Daniel Girbone, explicó que el impuesto nacional significa un incremento de 42 centavos por litro de nafta y 25 centavos para el gasoil, aunque advirtió que probablemente las subas sean mayores ya que aún no se conoce los incrementos que incorporarán las empresas petroleras.

Sin subsidio a los combustibles para el transporte urbano de pasajeros, las empresas tendrán que asumir estos costos.

Y no resulta la única preocupación, la semana pasada la conducción de la UTA anticipó a las empresas de transporte de corta y media distancia su intención de lograr un incremento salarial del 40 por ciento en el año, a través de un esquema de ajuste periódico por inflación.

El planteo suma presión a la estructura de costos del sistema de transporte urbano local que el año pasado acumuló una suba del 101 por ciento en su tarifa.

“Sin duda se plantea una situación difícil”, reconocen en los pasillos del Ente de la Movilidad y advierten que al tiempo en que crecen los costos de insumos y financiación para la compra de vehículos también se nota en los últimos meses una caída en el porcentaje de pasajeros transportados. Todo un dato.

La fórmula

El organismo aún no publicó el estudio de costos del servicio de colectivos correspondiente a los meses de diciembre y de febrero. Desde el último mes del año pasado tampoco se volvió a reunir a su directorio que tiene, entre otras cosas, la función de aprobar los estudios de costo.

“Estamos esperando cita para reunirnos a hablar del tema”, sostuvo la presidenta de la comisión de Servicios Públicos del Concejo y vicepresidente del Ente de la Movilidad, Renata Ghilotti (Unión Pro).

Si bien el Poder Ejecutivo local tiene la potestad de reajustar la tarifa, la intendenta Mónica Fein sostuvo hace quince días que “por ahora” no se tocará el precio del boleto.

Una vez que el Ente aprueba el estudio de costos, la intendenta Fein está facultada por decisión del Concejo a trasladar hasta el 90 por ciento de ese valor a la tarifa definitiva que abonan los pasajeros.

La normativa vigente habilita la actualización trimestral del boleto y si Fein no firma el decreto al cierre de marzo, no podrá actualizar la tarifa hasta junio.

El último aumento de la tarifa del transporte urbano de pasajeros, que comenzó a regir desde el 1º de enero, dejó el precio del viaje en 23,17 pesos.