La iniciativa se analiza en el Concejo y hoy será evaluada junto a miembros de la Cámara de la Construcción y Empresarios de la Vivienda.

 

El proyecto del concejal Horacio Ghirardi que promueve la colocación de medidores de agua en cada departamento de nuevos edificios será tratado hoy en la reunión de la comisión de Planeamiento ante representantes de la delegación Rosario de la Cámara Argentina de la Construcción y de la Asociación Empresarios de la Vivienda, para analizar la iniciativa legislativa en conjunto.

La intención es conocer los puntos de vista de los referentes del sector de la construcción sobre este proyecto de Ghirardi que se apoya en dos ejes principales: el pago de servicio según consumo (en la actualidad, donde no hay medidor, es por superficie), y racionalizar y además hacer más sustentable un recurso escaso, como es el agua potable.

La iniciativa abarca a las nuevas construcciones de propiedad horizontal que comiencen a levantarse tras la aprobación de la modificación de la ordenanza.

Vale recordar que esta acción legislativa volvió a tomar fuerza a través de una solicitud realizada por un grupo de comerciantes rosarinos que, en busca de disminuir los costos fijos y afrontar la crisis, pidieron al Ente Regulador de Servicios Sanitarios (Enress) que acompañe el pedido a la empresa Aguas Santafesinas S.A. (Assa) para la colocación de medidores y así pagar sólo lo que consumen, y no por metro cuadrado como se hace hasta el momento.

En ese marco, el concejal Ghirardi pidió que se trate a la brevedad el tema, en la próxima sesión de la comisión de Planeamiento.

La solicitud fue presentada en una reunión entre los dueños de locales comerciales y representantes de los consorcios de las galerías céntricas, y el directorio del Ente Regulador de Servicios Sanitarios (Enress). Allí el organismo se comprometió a acompañar el pedido.

De acuerdo a lo presentado en el Concejo, todo nuevo edificio de propiedad horizontal que se construya en el ejido urbano de la ciudad de Rosario deberá contar con la instalación técnica pertinente para poder colocar medidores de agua potable en cada departamento, local u oficina.

Eso es lo que dispone el proyecto presentado por Ghirardi con el objetivo de acompañar la tendencia de que se facture según consumo y no, como viene sucediendo hasta ahora en un gran porcentaje de los inmuebles, por superficie.

“Entendemos que la crisis económica y social que atraviesa el país influye sobre los comerciantes que no están pasando un buen momento, en este marco de coyuntura económica tan compleja. Para cada negocio, es fundamental poder disminuir los costos. En el caso del agua además, significa abonar efectivamente el consumo individual y racionalizar, hacer más sustentable el consumo de un recurso escaso, como es el agua dulce”, apuntó el edil del Frente Progresista.

Asimismo, Ghirardi contó que el proyecto presentado será analizado hoy en la comisión de Planeamiento. “No hace más que adecuarse a lo que viene sucediendo. La empresa Aguas, tanto por reclamos individuales o corporativos, estableció un plan a mediano plazo para que todas las propiedades de Rosario, y de las ciudades santafesinas donde opera el servicio, y que sean técnicamente medibles, cuenten con medidor de agua para pagar según su consumo”.

Esta propuesta persigue un doble objetivo. “Por un lado, que empiece a surgir un criterio de equidad, en el sentido de que cada cual pague por lo que consume, y ya no por los metros construidos de su propiedad”, subrayó el edil y presidente del bloque socialista.

“Y en segundo término, también seguimos un criterio de sustentabilidad, porque hablamos de un bien muy escaso como el agua. Y, en este sentido, tenemos que avanzar como lo hicieron otros países en el cuidado de ese recurso vital”, amplió.

Más equidad

“Eso significa equidad a través de la incorporación del medidor”, repitió Ghirardi. Y sobre el resto de los edificios ya construidos, recordó que en esos se paga según superficie, aunque los consorcios tienen la posibilidad de hacer convenios con Assa para incorporar el medidor de agua en forma comunitaria, y luego prorratear el pago del servicio entre todos los consorcistas. “Hay que destacar que esta iniciativa se aplicaría sobre construcciones nuevas, de aquí en más. Y lo que queremos es producir un cambio cultural muy importante”, resaltó el edil. Y aclaró que “esto no va a encarecer las propiedades, ni mucho menos, porque es sólo una mera definición técnica previa de diseño. Y, además, el costo del medidor lo asumiría la empresa, que está muy interesada en avanzar en este sentido”.