Aguas Santafesinas avanza en la optimización de la gestión de la red de distribución de agua potable con la incorporación de dispositivos tecnológicos que permiten obtener datos diarios del servicio para tomar decisiones de operación y mejora continua en el manejo de una red de distribución que, en la ciudad de Santa Fe, tiene más de 1.000 kilómetros de extensión.


La adquisición de este tipo de tecnología, importada desde Europa, demandó una inversión aproximada de cerca de cuatro millones de pesos.

En este orden, en el caso de la ciudad de Santa Fe, se dispone de un panel de 57 sensores de presión que registran información en puntos estratégicamente seleccionados de la red y que transmiten los datos registrados a puestos de control. Anteriormente esta información se recolectaba en forma mensual con tomas de presión manual.

Este equipamiento permite a los cuadros de profesionales especializados de la empresa tomar decisiones relevando la situación real del servicio y localizar roturas para brindar mayor eficiencia en la asignación de recursos para la resolución de problemas y en el tiempo de respuesta de los mismos.

Ya se incorporó esta metodología de trabajo en la ciudad de Rafaela que dispone de 22 sensores de presión para monitorear el comportamiento de una red que tiene cerca de 400 kilómetros de extensión.

Cabe destacar que si bien la empresa cuenta con este tipo de tecnología en todas las ciudades donde presta servicios, este año se profundizará este criterio de trabajo en las ciudades de Gálvez, Esperanza y Reconquista. Así al finalizar el año se dispondrá de un informé diario y preciso de operación de redes de las cinco ciudades que pertenecen a la zona norte de ASSA.

Finalmente, es importante resaltar que además de la tecnología incorporada para la gestión y eficiencia del servicio, a partir del conocimiento adquirido se trabaja en fortalecer y actualizar la formación de los cuadros técnicos y operativos de la empresa.