De los más de 30 detenidos ligados al kirchnerismo, muchos fueron puestos en libertad.
La denominada causa de los cuadernos de la corrupción del kirchnerismo llegó a tener más de treinta detenidos, entre ex funcionarios y empresarios de renombre, pero al menos veinte de ellos ya fueron puestos en libertad mientras continúa la investigación.

Hoy hay catorce imputados y procesados en calidad de “arrepentidos”, de los cuales sólo dos están presos: Víctor Manzanares, ex contador de la familia Kirchner, y José López, ex secretario de Obras Públicas del kirchnerismo.

Veinte excarcelaciones Las excarcelaciones en la causa de los cuadernos comenzaron con la de Claudio Uberti, el exdirector ejecutivo del Órgano de Control de Concesiones Viales (Occovi), que en agosto del año pasado fue aceptado como el primer arrepentido en la causa.

Sin embargo, las siguientes excarcelaciones fueron recién en diciembre, mes en el que tomaron verdadero impulso. El 28 de diciembre, los camaristas Leopoldo Bruglia y Pablo Bertuzzi de la Sala I del Tribunal de Apelaciones revocaron la excarcelación por falta de mérito de cinco exsecretarios del matrimonio Kirchner: Julio Álvarez, Raúl Copetti, Ricardo Barreiro, Roberto Sosa y Víctor Gutiérrez. Fueron las primeras cinco de al menos trece excarcelaciones ordenadas por la dupla Bruglia y Bertuzzi. Las restantes siete liberaciones fueron dictadas por el propio Bonadio.

Ángelo Calcaterra, primo del presidente Mauricio Macri y ex dueño de Iecsa también es “arrepentido”. Admitió que hizo “aportes a las campañas de 2013 y 2015 del FpV”. Y aseguró que su ex CEO, Javier Sánchez Caballero, pagaba por órdenes suyas. Siempre estuvo libre.

La última excarcelación fue la de José María Olazagasti, exsecretario del exministro de Planificación Federal Julio De Vido, quien continúa detenido procesado por esta causa y otras, también por presunta corrupción.

En la actualidad, además, hay en total doce personas que permanecen en prisión. Entre ellas el único empresario es el cordobés Gerardo Ferreyra, vicepresidente de Electroingeniería, quien viene insistiendo infructuosamente con obtener el beneficio de la prisión domiciliaria.

Este empresario que estuvo preso en los años 70 junto a Carlos Zannini y fue muy cercano a Néstor Kirchner (aunque él lo niega) rechazó la idea de convertirse en arrepentido, a diferencia de otros hombres de negocios, porque –dijo- no tiene delitos para reconocer.

Entre los otros detenidos están De Vido y López, el ex funcionario que en 2016 fue atrapado intentando esconder bolsos con 9 millones de dólares en efectivo en un convento del oeste bonaerense en plena madrugada, cual escena de una película de ficción.

Asimismo, están detenidos Oscar Thomas, exdirector ejecutivo del Ente Binacional Yacyretá; y Roberto Baratta, el exsubsecretario de Control y Coordinación del ministerio de Planificación, que en los hechos era la mano derecha de De Vido.

Fue justamente el chofer de Baratta, Oscar Centeno, quien escribió prolijamente los cuadernos con los relatos de los pagos de sobornos de los empresarios a los entonces funcionarios, lo cual destapó una investigación que ahora se extiende a todo el período kirchnerista, entre 2003 y 2015.

Según Claudio Bonadio, juez de la causa, los recaudadores de la asociación ilícita que era comandada por Néstor Kirchner primero y luego por su esposa Cristina contaron con la participación de empresarios que pagaron sumas de dinero por un monto aproximado de 55.460.000 de dólares en los doce años.

La instrucción de la causa está a cargo del juez Bonadio y de los fiscales Carlos Stornelli y Carlos Rívolo. La investigación arrancó en enero de 2018 pero fue revelada con detenciones el 1 de agosto y casi siete meses después estalló otro escándalo que ahora puede complicar a uno de los fiscales.

Resulta que Stornelli fue denunciado por un empresario agropecuario por presunto espionaje ilegal y extorsiones en una asociación ilícita con el falso abogado ya detenido Marcelo D’Alessio y otros.

Por ello, Baratta recusó al fiscal y ahora la Cámara Federal porteña debe definir en los próximos diez días si Stornelli continúa en la causa de los cuadernos de las coimas o es apartado como pide el ex funcionario.

Único empresario preso

Uno de los casos más resonantes entre los empresarios que siguen presos es el de Ferreyra. Por la prisión preventiva no revocada, la familia del cordobés le inició una causa a Bonadio y a Stornelli por “privación ilegítima de la libertad”.

Ferreyra fue llevado a los tribunales el miércoles último para una audiencia en el marco de esa denuncia. En una entrevista con este medio, su abogado Eduardo Barcesat dijo que el empresario esgrimió allí dos razones por las que sigue preso.

“Ferreyra relató que a él le han denegado la excarcelación porque se negó a hablar en contra de los denominados ‘mugrientos’, la expresión la empleó fiscal Stornelli en referencia a Néstor y a Cristina Fernández de Kirchner”, dijo Barcesat.

Y agregó que en la audiencia Ferreyra reiteró que “no va a cometer falsedad alguna” para conseguir su libertad. El empresario aseguró en la audiencia que “no conocía” a Néstor ni a Cristina Kirchner, por lo que no trabajó para ellos ni les pagó sobornos.

“Además, personalmente le es absolutamente inviable tomar una postura de falsía como demandaba el ministerio público (Stornelli) para, en su caso, opinar a favor de la excarcelación. Es decir, una extorsión”, dijo Barcesat.

La segunda razón que expresó Ferreyra, según reveló su abogado, fue que su firma, Electroingeniería junto a un consorcio chino, “ganó las licitaciones públicas de las dos mayores obras hidroeléctricas de Santa Cruz, cotizando 800 millones de dólares menos que la empresa ligada al grupo Macri, como Iecsa” y que aún hoy quiere “desplazar a esa unión transitoria (UTE) para hacerse de las obras públicas”.

Veinte excarcelaciones

Las excarcelaciones en la causa de los cuadernos comenzaron con la de Claudio Uberti, el exdirector ejecutivo del Órgano de Control de Concesiones Viales (Occovi), que en agosto del año pasado fue aceptado como el primer arrepentido en la causa.

Sin embargo, las siguientes excarcelaciones fueron recién en diciembre, mes en el que tomaron verdadero impulso. El 28 de diciembre, los camaristas Leopoldo Bruglia y Pablo Bertuzzi de la Sala I del Tribunal de Apelaciones revocaron la excarcelación por falta de mérito de cinco exsecretarios del matrimonio Kirchner: Julio Álvarez, Raúl Copetti, Ricardo Barreiro, Roberto Sosa y Víctor Gutiérrez. Fueron las primeras cinco de al menos trece excarcelaciones ordenadas por la dupla Bruglia y Bertuzzi. Las restantes siete liberaciones fueron dictadas por el propio Bonadio.