Las capacitaciones en panificación, estética y pintura muralista de las que participan 45 mujeres y varones del colectivo buscan mejorar sus condiciones de inclusión laboral.


Este martes 16 de abril en el Centro de Día Trans (San Luis 1946) se llevó a cabo el acto que dio inicio a los cursos de panificación, estética (maquillaje y depilación) y pintura muralista que se dictarán en el marco del programa Nueva Oportunidad. Las capacitaciones están dirigidas específicamente a 45 mujeres y varones de ese colectivo para mejorar sus condiciones de inclusión laboral, aunque están abiertas a toda la comunidad.

La propuesta estará a cargo de seis mujeres trans que se desempeñarán como acompañantes, todas ellas integrantes de la Organización Inclusiva Diversa, dedicada a la promoción de derechos y oportunidades para el colectivo.

“Consideramos que la alternativa para afrontar las problemáticas actuales es colectiva, y es posible si logramos aunar fuerzas con otras y otros”, expresó la secretaria de Desarrollo Social, Laura Capilla, al encabezar la ceremonia que puso en marcha los talleres, haciendo referencia al contexto de crisis social del país.

En este sentido, la funcionaria municipal explicó que se apuesta a que los jóvenes que han participado de las capacitaciones del Nueva Oportunidad luego puedan integrar unidades productivas, que son experiencias de conformación de emprendimientos con modalidad cooperativa, con el propósito de potenciar los recursos y posibilidades de cada joven a través del trabajo colectivo.

En tanto, el director provincial del programa Nueva Oportunidad, Luciano Vigoni, destacó la importancia de repensar el formato de las capacitaciones adecuándolas a las características de cada espacio y de cada grupo. “Hace cuatro años que desde el Nueva Oportunidad venimos articulando con Diversidad Sexual desde provincia y municipio, lo cual nos ha permitido pensar en otras poblaciones, ya que el programa surgió como una propuesta destinada sólo a jóvenes varones”, afirmó.

Luego, agregó que sumar al colectivo trans “favorece que el programa no se transforme en un enlatado que se replique de igual forma en todos lados, sino que el dispositivo se vaya adaptando a la realidad de cada grupo”.

Además, Vigoni rescató que la incorporación de acompañantes que pertenecen al mismo colectivo favorece que los encuentros de intercambio de experiencias, llamados tercer tiempo, sean más cercanos a la realidad que viven quienes se suman a las capacitaciones.

Por su parte, la directora del Centro de Día Trans y de la Organización Inclusiva Diversa, Patricia Emanuele, resaltó la importancia del tercer tiempo y afirmó que “quienes participan de las capacitaciones no solo aprenden técnicas de trabajo y de producción, ya que en este espacio se trabaja lo grupal y las diferentes problemáticas que pueden ir surgiendo”, a la par que subrayó que la iniciativa “constituye un espacio de intercambio y de empoderamiento, que permite a cada joven pensar proyectos a futuro”.

Emanuele ponderó “que las mismas personas trans estemos a cargo de estos espacios, es una oportunidad para demostrar cuan capacitadas y preparadas estamos. Siempre necesitamos oportunidades, para poder trabajar y demostrar a la sociedad, y a nosotras y nosotros mismos, todo lo que podemos hacer”.

Por último, la referente sostuvo que esta instancia de formación funciona como “un efecto espejo” ya que “cada una de las personas que ocupamos estos espacios hacemos visible todo lo que podemos, y demostramos que el trabajo sexual no es el único destino posible”.

De alumna a acompañante
Noelia Luciana Pérez es una de las mujeres que se va a desempeñar como acompañante en el próximo curso. Durante el acto compartió su historia de vida y contó que desde muy joven se dedicó a ejercer el trabajo sexual; sin embargo, desde hace ya cuatro años se viene capacitando en los cursos de panificación y artesanía del programa Nueva Oportunidad. Además, formó parte de una cooperativa en el marco del Programa Andrés, y actualmente está finalizando sus estudios secundarios.

“Muchas compañeras que conozco aún siguen trabajando en la calle y están en situación de gran vulnerabilidad, por eso me parece muy importante poder acompañarlas, estar atenta a que las compañeras y compañeros que hacen el curso puedan venir, que no dejen y que se puedan integrar al grupo”, contó Noelia, quien expresó, además, que su nuevo rol como acompañante le produce gran satisfacción.

Centro de Día Trans
El Centro de Día Trans funciona de lunes a viernes, de 10 a 18 en San Luis 1946. Allí se brindan múltiples servicios a la comunidad, entre los que se cuentan comedor (tres veces por semana), atención médica y psicológica, asesoramiento jurídico, taller de literatura trans, tango queer, realización audiovisual y stand up.

En el lugar también funcionan un Observatorio dependiente de la Subsecretaría de Políticas de Diversidad Sexual de la provincia, y los programas Yo Sí Puedo y Vuelvo a Estudiar, para facilitar el acceso a la educación a las personas trans.