En el medio de una geografía donde Dios probablemente se tomó el sagrado trabajo de modelar cada uno de los rincones con mucho amor y dedicación, para reflejar así un paraíso terrenal en el fantástico norte neuquino, una amalgama perfecta entre hierros y maderas le da vida a un sendero que pareciera suspendido en el aire de la Cordillera del Viento.

Son 300 metros de escalones y balcones de descanso y observación que llevan a la inmensidad del corazón del cordón montañoso tan característico de la región. Desde cualquier punto del recorrido, cada atractivo que Dios puso mágicamente y sabiamente en este lugar da la impresión de estar al alcance de la mano. Tocar las aguas del río Neuquén que en el fondo del cajón serpentean las montañas para seguir su camino para atravesar toda la provincia. Apreciar la belleza de pinares y cerros y, si estiramos un poco más el brazo, tocar imaginariamente la cumbre del mítico volcán Domuyo y sentir el frío de sus nieves eternas. Todo parece mágico, pero todo es tan real. Hay que estar en ese lugar y vivenciar los momentos con los ojos bien abiertos y llenos de admiración como el ser supremo fue tan benevolente con esta región que pintó la belleza extrema con sus mejores formas y colores.

El mirador La Puntilla es un camino fiel y digno para apreciar la inmensidad de la creación que anida en Las Ovejas y sus alrededores y que hoy se animan a mostrarse en toda su expresión a miradas propias y a miradas de lejos y de muy lejos también. El mirador La Puntilla tiene sus puertas abiertas para recibir a todos aquellos que decidan estar en contacto pleno y directo con la naturaleza de día y animarse de noche a lo desconocido, a lo que viene de otros mundos y que desde siempre está entre nosotros. Decenas de testimonios certifican que en esta región los legendarios ovnis y luces de origen extraño se elevan de entre las montañas y serpentean los cielos del norte neuquino.

Este mirador, desde su concepción original, tenía como destino la utilización de día para observar toda la belleza que las miradas pudieran llegar a observar y en la noche para poder admirar la inmensidad del cielo.

“El mirador La Puntilla es un lugar desde donde se pueden apreciar en horarios diurnos varios atractivos turísticos, entre ellos la Cordillera del Viento, el volcán Domuyo, el Parque Arqueológico Colomichicó, el río Neuquén, Butalón Norte y las partes altas de las localidades de Varvarco y Huinganco”, señaló el intendente Vicente Godoy. Aseguró, además, que “en horarios nocturnos es un lugar ideal para observar la inmensidad de la noche, porque el cielo más límpido y diáfano de la Patagonia se encuentra en el norte neuquino”.

Es el mismo intendente quien desde el gobierno municipal de Las Ovejas viene trabajando en propiciar y difundir el turismo ufológico (avistaje de ovnis). Un fenómeno que los pobladores de la zona viven con habitualidad desde hace décadas. Existen varios testimonios de pobladores que dicen haber sido testigos de extrañas luces que surcan el cielo en forma de naves. Incluso el mayor testimonio de la década del 80 es de don Fermín Albornoz de la localidad de Manzano Amargo, quien experimentó en carne propia un encuentro cercano del tercer tipo. Este hecho tuvo tanta trascendencia, que el mayor investigador de este fenómeno en el país, Fabio Zerpa, viajó al norte neuquino para investigarlo.

Es importante destacar que con el mirador La Puntilla, la localidad de Las Ovejas es el cuarto lugar del país que se suma al turismo ufológico, junto con Salta, Victoria (Entre Ríos) y el Uritorco (Córdoba) lugar visitado por más de 200 mil turistas por año.

Con respecto a este dato, Godoy sostiene que hay público para este tipo de turismo y que sería un despegue notable para Las Ovejas y para la región, más si se tiene en cuenta que el camino hasta la misma localidad está totalmente asfaltado, obra que se inauguró en mayo del 2018.

Para redoblar la apuesta, el jefe comunal señaló que próximamente la idea es construir una confitería con paredes totalmente vidriadas para que los turistas puedan apreciar la inmensidad del cielo y ser potenciales observadores de las luces que por años han surcado estos mágicos cielos.

Testimonios de avistajes
En la década del 60, cuando Gendarmería Nacional realizaba continuos patrullajes en la zona de frontera, asentó en sus libros de guardia la aparición permanente de luces y objetos extraños en el cielo. En la actualidad, esos archivos son una importante fuente de consulta para los especialistas.