El proyecto nació de una familia local y contó con el apoyo de la escuela braille. Los sonidos son la guía y no hay imágenes. “El mensaje que buscamos transmitir con esto es que hay que enfrentar los problemas”, dijo el autor.

 

La pantalla está en negro. Un policía acaba de perder la vista cuando es capturado y encerrado en una especie de calabozo. Para escapar deberá superar diferentes obstáculos. Sólo podrá guiarse por los sonidos. “El mensaje es ir hacia adelante pese a las dificultades. Enfrentar los problemas de la vida y no defraudarnos”, dijo Mariano Ferreyra, sobre el audiojuego que creó desde la productora rosarina Visionaria. El proyecto es similar a cualquier videojuego pero con una particularidad: los protagonistas no son las imágenes sino los sonidos.

Ferreyra tiene 31 años, es pianista y compositor. Desde hace tres crea la música que suena en videojuegos, en publicidades y en dibujos animados. El año pasado tenía planeado un viaje de trabajo a México, pero guardó las valijas para iniciar un proyecto independiente: un audiojuego que incluya a personas con discapacidad visual.

Su papá Sergio le dio la idea y con su hermano Mauricio armaron el guión. Un programador diseñó la plataforma desde Jujuy y a través de un casting sumaron las voces de actores de todo el país. La escuela Luis Braille los contactó con el instituto del Movimiento de Unidad de Ciegos y Ambliopes de Rosario (Mucar), donde les cedieron un espacio para ensayar.

La radio Braille les ofreció el estudio para grabar. El proyecto está en el final de la primera etapa y la proyección es lanzarlo a fines de este año. Será gratuito y podrán jugarlo todas las personas, con o sin disminución visual, jóvenes o adultos.

“El proyecto nació con la idea de ser mi propio jefe y producir algo nuevo. Mi papá me sugirió pensar un juego para personas con discapacidad visual. Mi hermano dijo que tenía que ser entretenido para todos. Juntos armamos el guion. Llamamos a un casting al que se presentaron personas de todas partes del país e incluso de España, México y Uruguay. La idea que una vez terminado formemos nuestra productora para hacer más cosas”, explicó Ferreyra.

La historia

El compositor entendió la estrecha relación entre la música y la imagen mientras componía la banda sonora de obras de teatro. Quiso hacer del hobbie su profesión y viajó a Buenos Aires a estudiar música para cine. Grabó algunos materiales de muestra que envió a las productoras y hoy pasa sus días creando música para videojuegos, cortos, publicidades y dibujos animados.

Por el proyecto del audiojuego canceló un viaje de trabajo a México. Su padre lo motivó. En una reunión escuchó que las grandes empresas convocaban a personas con discapacidad visual para evaluar los sonidos de los juegos. Pensó en crear una plataforma para que ellos y los sonidos sean los protagonistas. Su hermano le sugirió que el juego sea inclusivo para cualquier persona. Con esa premisa nació Visionaria, la productora con la cual desarrollarán el audiojuego, con la idea de que sea sólo el principio de un largo recorrido.

El proyecto es una plataforma gratuita pensada en primera persona. Los jugadores se moverán por los escenarios a través de los ruidos y los sonidos que escuchará el protagonista: un policía que perdió la vista en un enfrentamiento.

“La mecánica es simple, para que incluso los mayores puedan jugarlo. Intentamos contar una historia fantástica de suspenso, con un mensaje esperanzador para el final”, contó Ferreyra, y señaló que estará disponible para jugar gratis desde cualquier dispositivo móvil y PC.

El proyecto es autogestionado y contó con la predisposición de los actores que prestaron sus voces y de las escuelas y radio Braille, que junto con el instituto Mucar ofrecieron sus instalaciones.

“Les gustó mucho la idea y nos abrieron las puertas. Estoy aprendiendo muchísimo. Nos sorprendió la gran repercusión que tuvo desde el principio”, agregó el compositor y espera finalizar el proyecto antes de fin de año.

Sensaciones

A diferencia de la composición para piezas musicales, Ferreyra explicó que en lo audiovisual la música deja de estar en un primer plano y pasa a ser un complemento de la imagen que colabora para transmitir la sensación buscada en el espectador.

“No importa la complejidad de la composición, sino cuánto logra generar una impresión en el espectador. En los videojuegos es más complejo porque nunca sabés cuando el jugador va a pasar al otro escenario. Ahí se suma el rol del programador. Es importante elegir los instrumentos, acordes, notas y melodías adecuadas. Tienen que sincronizarse con la imagen. También los efectos de sonido son parte de la música”, explicó.