Se trata de Corina Del Bonis quien denunció ser secuestrada y torturada en septiembre del año pasado, donde le habrían escrito con un punzón en la panza “ollas no”. Las pericias médicas establecieron según las lesiones en abdomen, no se puede ni confirmar ni descartar que hayan sido causadas por terceros.


La justicia procesó y citó a indagatoria a Corina Del Bonis, la docente de Moreno que denunció ser secuestrada y torturada en septiembre del año pasado, donde le habrían escrito con un punzón en la panza “ollas no”. Inconsistencias en su relato, pericias y análisis temporo-espaciales determinaron que la maestra emitió una falsa denuncia y un falso testimonio.

En octubre del año pasado, el procurador general bonaerense Julio Conte Grand sorprendió al dudar del relato de la mujer y decir públicamente que según las cámaras de seguridad de la zona “resulta una hipótesis de trayecto que no es coincidente ni compatible con el tiempo necesario como para que esta señora haya sufrido los hechos tal como ella lo describió”.

Así tambien se expresa en el documento citatorio. “Se ha obtenido en pesquisa filmaciones de tres cámaras cercanas al lugar donde presuntamente aconteciera el evento, que dan cuenta del pasar de la víctima, no así de la circulación de vehículo alguno con características similares a las cuales ésta describiera, menos aún del acometimiento denunciado”, versa.

Asimismo, el Oficial Matías López descartó lo sostenido por De Bonis en cuanto haber sido interceptada en la intersección Tablada y Lugones, “ya que no se visualiza allí el rodado interviniente, como tampoco que los imputados la hayan ´arrojado´ sobre calle Tablada esquina La Piedad, y previo a destacar el paso de la víctima por la última intersección reseñada ´… en forma alineada tanto en su cabello y prendas…´ afirmó que el evento en pesquisa ´…no se habría producido en el lugar del hecho y en las secuencias narradas por la víctima…´”.

Pero además, el personal de la DDI de Moreno General Rodríguez (Brigada de investigación) afirmó que del análisis temporo-espacial de las filmaciones, se puede concluye “la imposibilidad de que el suceso en estudio pueda haber ocurrido en ese lapso temporal y en el lugar indicado, habiendo individualizado a las dos personas que se avistaran en las filmaciones caminar delante de la denunciante quienes no han observado el circular de ningún vehículo como el descripto, ´…ni escuchar gritos, frenadas, circular de vehículos a alta velocidad, ni ruidos de pelea…´.”

En el mismo sentido, la pericia realizada por la división Tecnologías Aplicadas de P.F.A reveló la inexistencia en la denunciante de signos de haber sufrido politraumatismo en su pómulo derecho como indicó, y asegura “que en base al estado de la cinta asfáltica ´…no sería posible una escritura perfecta sobre el abdomen de la misma…´, concluyendo además que no se visualizó la presencia del vehículo en el cual se llevara a cabo la agresión y que en base al cálculo matemático de distancia y tiempo recorrido habría que suponer que la víctima en ningún momento detuvo su marcha”.

Además, los psicólogos intervinientes afirmaron que el relato de la maestra tiene características estereotipadas, resultando ser una persona pasible de sugestionabilidad e influenciabilidad. Los especialistas destacaron: “inquietudes altruistas y posicionamiento de tinte sacrificial”, como también características de su relato que hacen dudar de su veracidad, pensando que pudo haber sido influenciada y utilizada por otras cuestiones de naturaleza política.

Por último y respecto a la pericia médica realizada, se estableció que respecto a las lesiones en abdomen, no se puede ni confirmar ni descartar que hayan sido causadas por terceros