La mujer asegura que pese a sus compromisos laborales no hay ninguna prueba que demuestre que es “una mala madre”.

Una mujer de Bergondo, A Coruña, ha demandado al Estado por perder la custodia de sus hijas, de 7 y 13 años, debido a sus compromisos laborales. Según informa el ABC, la protagonista de esta historia es doctorada en Derecho y en su día a día es habitual trabajar más de ocho horas. Sus jornadas, además, suelen ir acompañadas de viajes y conferencias, una condición que la Justicia consideró determinante para retirar la custodia de las menores.

Un año después de que una magistrada dictara sentencia, la afectada, Elena del Pilar Ramallo, ha decidido llevar su caso a altas instancias de la Justicia para que sea revisado y que una mujer divorciada y “brillante” no se vea obligada a aparcar su trabajo para no perder a sus hijos.

La madre de Ramallo y abuela de las menores también declaró en el juicio que su hija trabajaba demasiado

En una entrevista concedida al programa ‘Ya es mediodía’ de Telecinco, la madre ha denunciado que la orden fue dictada después de escuchar la declaración de su exmarido. “A mí no me dejaron hablar y ellos concluyeron que no estaba capacitada para ser madre. ¿Dónde está mi derecho al trabajo?”, ha recalcado.

En el juicio, además, la madre de Ramallo y abuela de las menores declaró en su contra. “Es una mujer tremendamente tradicional que cree que una mujer debe quedarse en su casa cuidando de sus hijos y de su marido”, ha detallado. Además, ha añadido que pese a su trabajo, ha tratado de “conciliar”, y asegura que “no hay ninguna prueba” que demuestre que es “una mala madre”.

A las declaraciones recogidas ante los tribunales del padre de las niñas y de su madre, se añade la mala relación que Elena tiene con su hija mayor, y que achaca a la “preadolescencia”. “La relación con ella es difícil, como le pasará a todos los padres con hijos que vayan a entrar en la adolescencia”, ha apuntado la mujer, que ha reivindicado que sus esfuerzos por crecer profesionalmente no la convierten en “una mala madre”.