La persecución a cristianos crece en todo el mundo, al igual que el abuso político de las religiones. Tras los ataques en Sri Lanka, expertos advierten contra una guerra entre regiones.


“Los cristianos son actualmente el grupo religioso más acosado e intimidado en el mundo. En algunas partes del mundo, comunidades religiosas enteras amenazan con desaparecer o huir”. La declaración del Parlamento Europeo sobre el “Informe anual sobre derechos humanos y democracia en el mundo, y la política de la Unión Europea en esta área”, de diciembre de 2016, no ha perdido actualidad y dramatismo. Al contrario.

Persecución estatal y social

Una mezcla tóxica de persecución estatal y social exacerba la persecución de los cristianos en diversas partes del mundo, especialmente en Asia. Según encuestas realizadas por el Pew Research Center estadounidense, que examina anualmente el panorama religioso mundial, la libertad de religión de los cristianos se viola en 144 países.

Según la organización evangélica internacional de asistencia “Open Doors”, entre las fuerzas motrices de la persecución de los cristianos sobresalen la opresión islámica, la hostilidad política oficial y el nacionalismo de motivación religiosa. Así, mientras los cristianos son vistos como enemigos públicos por los regímenes de China, Vietnam y Corea del Norte; en India y Sri Lanka, los motivos nacionalistas son decisivos para la persecución, afirma “Open Doors”.

En su índice de seguimiento mundial de 2019, esta misión evangélica enumera 50 países donde los cristianos son los más perseguidos: 25 de ellos están en Asia, y Sri Lanka ocupa el puesto 46 en el ránking, muy por detrás de Corea del Norte, India, Pakistán, Nigeria y Afganistán.

“No es un fenómeno nuevo en Asia”

Johannes Seibel, experto en religión, sospecha que los recientes ataques contra cristianos en Sri Lanka podrían deberse a la “importación del terrorismo islamista, en cooperación con islamistas locales”. En los últimos años, “hemos visto este patrón más a menudo en Asia”, asegura a DW el también director de campañas a favor de la libertad de culto en la organización de asistencia católica Missio: “En Dhaka, Bangladesh, 28 personas murieron en una toma de rehenes, en un café, en julio de 2016. En mayo de 2018, ataques con bombas fueron perpetrados contra iglesias en Indonesia”.

Vijayesh Lal, secretario general de la Alianza Evangélica en la India, coincide en que los ataques dirigidos contra cristianos durante los días de Pascua no son “un fenómeno nuevo” en la región. En una declaración sobre los ataques en Sri Lanka, recuerda que más de 75 personas fueron asesinadas en un ataque con bomba cerca de una iglesia, en la ciudad de Lahore en Pakistán, en la Pascua de 2016. La organización terrorista Jamaat-ul-Ahrar reclamó la autoría de aquel atentado.

Para explicar por qué los ataques de Sri Lanka podrían ser una “importación del terror islamista”, sirve, según el portavoz de Missio Johannes Seibel, la propia narrativa del llamado Estado Islámico, de que el islam y el cristianismo se enfrentan en una guerra civil global.

¿Solo hay cristianos en Occidente?

“En la conciencia del EI, el cristianismo se asocia a menudo con Occidente, y especialmente con los Estados Unidos”, dice Seibel. “Y entonces los ideólogos pueden decir que los Estados Unidos están atacando el mundo islámico, y son cristianos; debemos defendernos de ellos”. Seibel advierte contra esta historia de una lucha supuestamente global entre cristianos y musulmanes, o entre las religiones del mundo.

“Por supuesto que es terrible ver cómo los cristianos son odiados y expuestos a la violencia”, dice. “Pero a los cristianos perseguidos no les ayuda que en Alemania discutamos ahora qué tan grande es la persecución de los cristianos y quiénes son los más perseguidos. Hay persecución de los cristianos, pero la clave está en buscar soluciones para combatir las causas de esta persecución”. Y eso es lo que su organización, Missio, intenta hacer, dice.

Diálogo interreligioso urgente

Entre las posibles soluciones, Seibel incluye el diálogo interreligioso, la defensa de la libertad religiosa y la denuncia del abuso político de las religiones: “Tenemos que fijarnos siempre, cuidadosamente, dónde la religión está siendo abusada por quién. Y combatirlo entonces, por ejemplo, a través del diálogo interreligioso. Las buenas experiencias de cooperación entre la Iglesia católica y los representantes del Islam en Nigeria, por ejemplo, muestran que el diálogo interreligioso y el compromiso común con la libertad religiosa son muy importantes”.

El secretario general indio de la Alianza Evangélica advierte igualmente en contra de alimentar la espiral del odio y violencia interreligiosa: “Los ataques en Sri Lanka son una prueba de que la violencia por motivos religiosos y el terrorismo están aumentando”, dice Vijayesh Lal. “El odio trae maldad, muerte y destrucción, y debe ser rechazado de manera decisiva. Es lo que muestra cualquier ataque terrorista en el mundo, ya sea en India, Pakistán o, más recientemente, en Christchurch, Nueva Zelanda”.