El parlamento de Ucrania, la Rada Suprema, ha aprobado una ley sobre el idioma ucraniano que convierte a este en el único idioma estatal, lo que obliga a su uso obligatorio para los funcionarios del Gobierno. Esta medida puede suponer un serio revés al reinicio del proceso de paz para el Donbás prometido por el presidente electo, Volodímir Zelenski.

La ley busca incrementar el uso del ucraniano en un país donde el ruso también se habla extensamente. La lengua fue un tema de gran preocupación en 2014, cuando los separatistas prorrusos tomaron el control de una parte de las provincias de Donetsk y Luhansk, en el este de Ucrania.

Poroshenko firmará la ley porque “es un símbolo” de Ucrania, pero Zelenski promete revisarla cuando tome posesión

El documento, aprobado este jueves 25 de abril, contiene una lista de ciudadanos que están obligados a poseerlo y usarlo en el desempeño de sus funciones oficiales. Estos son líderes estatales, diputados, jueces, fiscales, empleados del Banco Nacional de Ucrania, funcionarios que prestan servicios bajo contrato, profesores, médicos de instituciones de salud estatales y municipales. A favor de la medida votaron 278 diputados, mientas que 38 lo hicieron en contra.

La medida se aprobó un día después de que el presidente de Rusia, Vladímir Putin, firmara un decreto para facilitar la obtención de la ciudadanía a los ucranianos que viven en las regiones bajo control de los separatistas. El jefe del Kremlin justificó este mismo jueves la medida argumentando que ayudará a las personas atrapadas en unas zonas donde los servicios del Gobierno ucraniano no llegan.

La ley sobre el ucraniano establece que todos los ciudadanos de Ucrania están obligados a hablar el idioma del estado como el idioma de su ciudadanía. Se contempla que el Estado organice cursos de idioma ucraniano para adultos y brinde la oportunidad de aprender libremente el idioma a ciudadanos de Ucrania que no tuvieron antes esta oportunidad.

También se exige que el 90 % del contenido de las televisiones y las películas sea en ucraniano. Los periódicos y los libros deben llegar al menos al 50 %. Hay excepciones en lo que se refiere a las comunicaciones privadas y a las ceremonias religiosas, así como a los servicios de salud. Las fuerzas del orden podrán utilizar otras lenguas, como el ruso, previo acuerdo.

El presidente electo de Ucrania, Volodímir Zelenski, que es rusohablante, se ha pronunciado a favor del ucraniano como lengua oficial, pero promoviéndolo, no forzando a hablarlo. Zelenski ganó las elecciones ucranianas con un claro 73 % de los votos y el mes que viene tomará posesión de su cargo. Este jueves ha dicho que cuando esté en el poder será necesario “hacer un análisis cuidadoso de la ley para asegurarnos de que respeta las normas constitucionales y el interés de todos los ciudadanos de Ucrania”.

El presidente saliente, Petró Poroshenko, cuyo bloque tiene la mayoría en al Rada, ha dicho que sí firmará la ley aprobada por los parlamentarios como uno de sus últimos actos en el puesto por considerar el ucraniano “un símbolo de nuestro pueblo, nuestro Estado y nuestra nación”.

Un estudio del Instituto de Sociología de Kíev muestra que el ucraniano es usado por el 32,4 % de las familias ucranianas, mientras que el 15,8 % utiliza el ruso. Un cuarto de los ucranianos habla y usa los dos idiomas.

Esta ley, sobre la que ya mostraron su preocupación la oficina del comisionado para los Derechos Humanos de la ONU y el Consejo de Europa por la posibilidad de dañar los derechos de las minorías, no sólo causa rechazo en Rusia.

Hungría ha bloqueado las aspiraciones de Ucrania de unirse a la OTAN y a la Unión Europea desde que Kíev anunció sus planes. Budapest es muy crítico, porque la minoría húngara en Ucrania, unos 160.000 ciudadanos, usan habitualmente el húngaro en su vida cotidiana y pública.

Una ley de educación aprobada en 2017, que obligará en el futuro a la enseñanza de todas las asignaturas en ucraniano desde los diez años, también provocó protestas de Hungría, Polonia y Rumanía.