Pablo Javkin le ganaba la interna a la socialista Verónica Irizar, Sukerman fue el más votado y a Roy se le licuaron miles de votos.

 

Las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (Paso) delinearon ayer las candidaturas que competirán el 16 de junio por la Intendencia de Rosario. A excepción del oficialista Frente Progresista Cívico y Social, donde el radical Pablo Javkin se adjudicó la victoria pero la socialista Verónica Irizar prefirió hablar de “empate técnico”, en el resto de los espacios los postulantes tienen nombre y apellido. Roberto Sukerman fue individualmente el candidato más votado en la ciudad y será el hombre del peronismo; Roy López Molina le ganó la interna a Jorge Boasso y competirá por Cambiemos, al tiempo que Juan Monteverde irá por Ciudad Futura. La interna de Unite, en tanto, la ganó Miguel Bondi.

En el marco de un escrutinio extremadamente lento que fue criticado por todas las fuerzas políticas opositoras, el cimbronazo sacudía pasada la medianoche las entrañas del Frente Progresista, en donde Javkin aventajaba a Irizar.

Y para que no quedaran dudas, a las 23.15 el propio Javkin salió eufórico en su búnker a proclamarse ganador y criticó la lentitud del escrutinio. “Es llamativa la demora en la carga de los datos”, dijo el actual concejal y ex secretario general del gabinete de Mónica Fein.

“Les pedimos a nuestros rivales que asuman el resultado de la elección a intendente. Así como dieron hasta la composición de las listas de concejales, que lo hagan con la votación a intendente”, reclamó en clara alusión al silencio que reinaba en el entorno de Irizar.

El núcleo duro del socialismo, en tanto, celebraba la elección a concejales y a las otras postulaciones, pero nada decía de la de intendentes.

Hubo que esperar hasta las 23.55 para escuchar a Irizar, que habló de una elección “épica”, pidió “responsabilidad” y esperar el escrutinio provisorio y valoró la “gran elección” del Frente. “Hemos más que duplicado la elección que hicimos en 2017”, señaló. No nombró a Javkin y se retiró. Al cierre de esta edición, el radical le llevaba más de 3 mil votos de ventaja y empezaba a plasmar una situación histórica: por primera vez en 30 años, el Frente Progresista tendrá un candidato a intendente no socialista.

Votos en fuga

En el otro espacio que dirimía la candidatura a intendente en internas, Cambiemos, Roy López Molina se impuso con holgura a Jorge Boasso. Cerca de la medianoche, Roy celebró el triunfo y rápidamente abrazó el tema de la seguridad como el tópico de campaña con que buscará ganar la Intendencia.

“El desafío es ver quién será el candidato que garantice la seguridad en Rosario. ¿Será el del Frente, que ya demostró su fracaso, o serán otros?”, se preguntó desde su búnker el candidato que en dos años vio cómo la coyuntura nacional le licuó miles de votos. En las Pasó de 2017 había cosechado 80 mil; ayer, apenas algo más de 29 mil.

A algunas cuadras de allí, Roberto Sukerman celebraba eufórico. Es que fue el candidato más votado, lo que pone al peronismo en carrera para las generales de junio. Desde su búnker en pleno centro de la ciudad, criticó el gasto “obsceno” de campaña del oficialismo, llamó a hacer un gobierno “de coalición”, en elíptica alusión a sumar votos de sectores como Ciudad Futura, y pidió “dar vuelta la página” de las administraciones socialistas.

Eso sí, en Ciudad Futura, Monteverde fue taxativo. “Con los que fueron oposición durante 30 años y se quedaron cómodos en ese lugar, perdiendo, no vamos a ningún lado”, sentenció desde su búnker el hombre que quedó en cuarto lugar en estas Paso y cosechó un interesante caudal de votos que, pasada la una de la madrugada, sumaban 25 mil voluntades.

Así las cosas, las cartas están sobre la mesa: entre Javkin, Sukerman, Roy López Molina y Monteverde está el candidato que el 16 de junio se convertirá en intendente de Rosario. Las Paso son historia: hoy comienza una frenética campaña.