Expertos oceanógrafos noruegos aseguran que la ballena blanca fotografiada en sus costas acosando a un barco pesquero forma parte de las entrenadas por la marina de guerra rusa para usar cetáceos en sus operaciones especiales.

Los pescadores del pequeño pueblo pesquero de Inga informaron la semana pasada de que una ballena beluga blanca que llevaba un extraño arnés había comenzado a hostigar a sus barcos de pesca.

El extraño comportamiento de la ballena, que buscaba los barcos y trataba de tirar de las cuerdas de los costados de las embarcaciones, así como el hecho de que llevaba un arnés con lo que parecía ser una cámara o un arma, levantó las sospechas. Los expertos marinos creen que el animal había recibido entrenamiento militar por parte de la vecina Rusia. Dentro del arnés, que ahora ha sido retirado de la ballena, estaban las palabras “Equipo de San Petersburgo”.

Citado por el diario The Guardian, Audun Rikardsen, profesor del departamento de biología ártica y marina de la Universidad del Ártico de Noruega (UiT), comentó a la emisora NRK: “Sabemos que Rusia ha tenido ballenas domesticadas en cautiverio y también que se han liberado algunas de ellas. A menudo buscan barcos. Hemos contactado con investigadores rusos que aseguran que la ballena enjaulada no tenía nada que ver con ellos. Me dicen que lo más probable es que sea la marina rusa en Murmansk”.

Según el diario británico, en un programa de la Rusia soviética de la década de 1980 se reclutaron delfines para entrenamiento militar por su visión de gran nitidez, su sigilo y buena memoria, lo que los convirtió en herramientas efectivas para detectar armas. Este programa de mamíferos se cerró en la década de 1990. Sin embargo, un informe de 2017 de TV Zvezda, una estación del Ministerio de Defensa, reveló que la marina rusa ha estado entrenando de nuevo ballenas beluga, focas y delfines nariz de botella con fines militares en aguas polares. En los últimos tres años, el presidente Vladimir Putin ha reabierto tres antiguas bases militares soviéticas a lo largo de su vasto litoral ártico.

El Instituto de Investigación de Biología del Mar de Murmansk, en el norte de Rusia, está estudiando si las ballenas beluga se pueden usar para “proteger las entradas a las bases navales” en las regiones árticas, “ayudar a los buceadores de aguas profundas y, si es necesario, matar a cualquier extraño que entre en su territorio “.