Unión quedó eliminado este sábado de la Copa de la Superliga al caer como local 3 a 1 ante Tigre, que en el resultado global se impuso por 4 a 3.

La serie parecía definida en favor del Tate desde el comienzo mismo del partido, ya que en la ida en victoria había ganado 2 a 1, y jugando muy bien, y en la revancha a los 4 minutos de juego ya estaba en ventaja (gol de Maxi Cuadra tras un centro y un par de rebotes).

Ahí el duelo estaba 3-1 a favor de los de Madelón, lo que obligaba al rival a marcar tres goles, algo que parecía imposible, ya que el comienzo del partido del rojiblanco fue con un dominio absoluto, llegando a generar situaciones de gol muy claras: a los 8’ Lotti quedó mano a mano con el arquero, que salió rápido para tapar, y a los 12’ Zabala cabeceó sólo en el área, pero el tiro fue débil y Marinelli se quedó con la pelota.

Pero de a poco los dirigidos por Gorosito empezaron a equilibrar las acciones y también a llegar al arco de Peano, por lo que el primer tiempo fue de ida y vuelta, con situaciones frente a ambos arcos y jugado con mucho ritmo.

Así, los 23’ Tigre llegó al descuento cuando tras un centro Yeimar casi llevándose por delante la pelota convirtió contra su propia valla para poner el 1 a 1.

Dos minutos después apareció Peano por dos en una acción notable, primero desviando un tiro de Montillo, y luego de Morales, que había tomado el rebote.

Pero a los 29’ Montillo tuvo revancha y puso arriba a los de Victoria: llegó un centro desde un tiro de esquina, el despeje quedó corto y desde la medialuna del área sacó un remate que apenas se desvió y se metió en el primer palo.

Enseguida contestó Unión con otra llegada de Lotti, pero Marinelli le sacó el gol.

Y e los 39’ fue Janson el que con un tiro cruzado que salió pegado al segundo palo estuvo muy cerca de estirar la diferencia

En el complemento la intensidad del partido decayó y no hubo tantas situaciones frente a los arcos, pero Tigre fue apenas un poco más y tuvo su premio a los 22, cuando Federico González, de cabeza, puso el 3 a 1.

Ese resultado le permitía a Tigre dar vuelta la serie y ahora el obligado era Unión: tenía que hacer dos goles para no quedar eliminado, por lo que de ahí hasta el final tuvo la iniciativa, pero más allá de algunas aproximaciones no consiguió descontar, y hasta la pasó mal con algún contraataque del rival.

Finalmente, en una serie que parecía bien encaminada, el Tate se quedó afuera de la Copa.