El presidente interino de Venezuela, Juan Guaidó, destacó hoy el papel “fundamental” del Ejército en la “transición” para desplazar del poder al presidente Nicolás Maduro durante una jornada marcada por las marchas antichavistas a los cuarteles y por una emboscada a militares y policías en el centro norte del país sudamericano que dejo seis muertos.

Guaidó buscó hoy intentó aprovechar el descontento en las Fuerzas Armadas Nacional Bolivariana (FANB) para provocar una ruptura pero la participación ciudadana a su convocatoria fue por demás discreta.
“Nuestra visión es que la Fuerza Armada cuente con capacidades de primera línea”, subrayó Guaidó.
“La situación política, social y económica de nuestro país es insostenible y demanda cambios estructurales urgentes. Para acometer esta tarea histórica, el rol de la institución militar es fundamental”, agregó en un comunicado.
Guaidó prometió “un mejor futuro” para los militares y emplazó a la Fuerza Armada a “ponerse del lado de la Constitución”, reportó el diario El Universal.
Poco más de un centenar de venezolanos marchó este sábado hacia los principales cuarteles del país para exigir a la Fuerza Armada que cese su apoyo al presidente Maduro, tras el fallido alzamiento del martes.
Los manifestantes entregaron una proclama en la que piden a los militares respaldar un gobierno de transición encabezado por Juan Guaidó, reconocido como mandatario interino de Venezuela por más de 50 países.
El grupo más numeroso de manifestantes antichavistas se dirigió hacia el control militar de la residencia presidencial La Casona, que hace años no ocupa ningún mandatario, donde fueron frenados por un grupo de policías antidisturbios.
Allí, los manifestantes, la mayoría de ellos de avanzada edad, intentaron dialogar y entregar el documento de la Ley de Amnistía aprobada por la AN, que les garantiza el perdón jurídico si se rebelan contra Maduro, informó la agencia de noticias EFE.
“La República cuenta con su Fuerza Armada para la consolidación del cambio democrático al que aspira y para que juegue el papel positivo y crucial que le corresponde en la construcción de esa Venezuela pujante, democrática, significativa, gloriosa, con la que soñaron los fundadores de la patria”, añadió Guaidó, citado por la agencia de noticias Europa Press.
No obstante, la escasa convocatoria refleja “la batalla cuesta arriba que enfrentan ahora los opositores del presidente Maduro, que no lograron persuadir a las fuerzas de seguridad del país para que se unan a los esfuerzos para derrocar al líder chavista”, consideró la cadena CNN en un informe sobre la crisis en el país sudamericano.
Por otra parte, la organización Foro Penal informó hoy que entre el 30 de abril -día del fallido intento de golpe de Estado y la liberación de Leopoldo López- y el 1 de mayo se constataron 256 detenciones, 19 de los cuales corresponden a menores de edad.
Desde Estados Unidos, el secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo, se expresó hoy en Twitter sobre la crisis en Venezuela:
“La represión perpetrada por Maduro no tiene límites. Las fuerzas del régimen atacaron un servicio católico, conduciendo motocicletas a la iglesia, usando gas lacrimógeno e injuriando a muchos. Respaldamos al pueblo de Venezuela y a su presidente interino Juan Guaidó para apoyar una transición pacífica”, publicó el responsable de la diplomacia estadounidense en Twitter.
También vía Twitter, el Asesor de Seguridad Nacional de EEUU, John Bolton, reiteró que el presidente Donald Trump fue “claro” respecto a que Maduro “debe irse y que la dictadura debe ser reemplazada por la democracia”.
Entretanto, en un confuso episodio cuatro militares, entre ellos un general, y dos policías fueron asesinados hoy por desconocidos en el estado de Aragua, informó hoy la prensa local.
Los primeros informes del caso señalan que los militares y los policías fueron víctimas de una emboscada, debido a que habían sido convocados para actuar tras un “atentado terrorista” en la zona.
Los informes no incluyen ningún detalle acerca de los agresores, las armas que utilizaron ni si alguno de ellos resultó herido o muerto.
La crisis venezolana se agravó el 10 de enero, cuando Maduro inició un segundo mandato que ni la oposición ni buena parte de la comunidad internacional reconocen porque consideran que las elecciones presidenciales del 20 de mayo de 2018 fueron un fraude.
El 23 de enero el presidente de turno de la AN, Juan Guaidó, fue proclamado “presidente interino” de Venezuela.