Así lo puso en evidencia la Asociación Casco Histórico. El municipio había anunciado que los trabajos iban a comenzar en abril.

 

La Asociación Casco Histórico de Rosario, entidad que nuclea a los comerciantes del centro de la ciudad, mostró su preocupación por la falta de obras tendientes a reparar y poner en condiciones el segmento de la peatonal San Martín que va desde Rioja hasta calle Mendoza. Si bien la Municipalidad había anunciado que los trabajos comenzarían a mediados del mes pasado, la coyuntura económica comienza a postergar esa decisión.

Así las cosas, la peatonal San Martín sigue mostrando un preocupante perfil de abandono. Según se consignó desde la Asociación Casco Histórico, “el deterioro del solado cada día se hace más peligroso para los transeúntes”.

“Al ver la zona deprimida, los comerciantes no encaran tareas de renovación de fachadas, por lo que toda la zona cae en un abandono generalizado”, destacaron los comerciantes.

Si bien la Secretaría de Obras Públicas de la Municipalidad había remarcado que las tareas comenzarían a mediados de abril, la no concreción de esas tareas llena de incertidumbre a los comerciantes.

Es más, esperanzados con que ese anuncio se haría realidad, hasta se generó una nueva organización de entidades con el claro objetivo de sumar esfuerzos para revitalizar ese sector neurálgico de la ciudad, jaqueado por la falta de inversiones y la inseguridad.

La flamante entidad se llama Amigos de la plaza Montenegro y debutó el sábado pasado con un encuentro multicultural que tuvo gran apoyo institucional y del cual participó el Centro Cultural Roberto Fontanarrosa.

Si bien desde la Secretaría de Obras Públicas del municipio no le bajaron el pulgar al proyecto de renovación de esta importante arteria, sí destacaron que hay demoras.

A fines de marzo, el titular de esa cartera, Raúl Álvarez, había adelantado que el objetivo del municipio será realizar “una mejora del solado que está deteriorado, una renovación del sumidero central y un recambio de las baldosas más cercanas a los locales comerciales”.

“El objetivo es sobre todo mejorar la transitabilidad, lograr que sea más segura”, había consignado el funcionario.

En efecto, ese es uno de los reclamos principales de los comerciantes, quienes también solicitan la colocación de bicicleteros y mobiliario urbano, para “generar un entorno más amigable y seguro para los rosarinos”.

Abandonado

En febrero de este año, un informe de La Capital había dado cuenta de que en el segmento de la peatonal San Martín que va desde Córdoba hasta Mendoza, el panorama es desolador: gran parte de las baldosas están rotas, falta higiene y el mobiliario está totalmente dañado.

Es más, también se puntualizó que entre los locales se intercalan persianas bajas de firmas que no pudieron subsistir a la crisis y comercios abiertos con pocos clientes adentro. Un combo explosivo.

Por esos días, el presidente de la Asociación Casco Histórico, Fabio Acosta, había subrayado que “en los últimos tres presupuestos municipales se incluyeron partidas dentro de la reforma del casco histórico para remodelar la peatonal San Martín”, pero puntualizó que “esas obras nunca se hicieron”.

Así las cosas, los comerciantes esperan ahora que las dilaciones se superen, al tiempo que la falta de definiciones sigue generando preocupación.