Juan José Navarro Cádiz, el principal sospechoso, fue extraditado desde Uruguay. Ante el juez Mariano Iturralde y la fiscal Estela Andrades, eligió el silencio.

La Justicia uruguaya extraditó el viernes pasado a Juan José Navarro Cádiz, el presunto tirador en el asesinato del diputado nacional Héctor Olivares y del funcionario riojano Miguel Yadón, quien había sido detenido la semana pasada en ese país.

En Tribunales argentinos, el detenido se negó a declarar ante el juez Mariano Iturralde y la fiscal Estela Andrade.

Navarro Cádiz fue trasladado a la Argentina desde Montevideo a bordo de un avión de la Policía Federal Argentina: arribó 20:40 al Aeropuerto Internacional de Ezeiza “Ministro Pistarini”.

Según confirmaron fuentes oficiales a NA, fue llevado primero al Departamento Central de Policía, donde tras los trámites de rigor fue trasladado a Tribunales.

En el lugar, Navarro Cádiz se negó a declarar

“Hubo un equipo de gestión de la crisis que actuó diligentemente: en menos de 48 horas estaban todos detenidos”, sostuvo el jefe de la Policía Federal, Néstor Roncaglia, luego del arribo de Navarro Cádiz.

En declaraciones a la prensa, el titular de la fuerza destacó que el juez de instrucción Mariano Iturralde y la fiscal Estela Andrades “están muy metidos en la causa” que investiga “un hecho gravísimo”.

En tanto, este viernes fue detenido el suegro del presunto tirador, con lo que suman siete los acusados por el doble homicidio cuyos motivos aún se investigan.

Se trata del “Brasilero” Castro Iglezias Montoya, de 59 años, quien fue detenido en un departamento ubicado en Rodríguez Peña 34, en el barrio de San Nicolás, por orden del juez de instrucción Mariano Iturralde a cargo de la investigación que ahora tiene siete personas imputadas por ser partícipes del doble homicidio agravado por alevosía a raíz de la desprotección de las víctimas.

Hasta el momento, a partir de las pericias del arma encontrada en el departamento de Navarro Cádiz se comprobó que fue la utilizada en el ataque, por lo que se lo señala como el tirador, sumado a la declaración del dueño del vehículo, Jesús Fernández, quien lo sindicó como el autor de los disparos.

Del séptimo detenido se sospecha que pudo haber estado en el interior del vehículo desde el cual partieron los disparos la mañana del jueves 9 de mayo a las 6:51, puesto que siempre fue hipótesis del juzgado que había más personas dentro del auto de las que aparecieron en los videos de la zona.

Por lo pronto, el juez Iturralde ya dio con el arma homicida y detuvo a todos los presuntos partícipes y ahora se enfoca en su investigación para conocer los motivos del doble crimen.

En un primer momento se especuló con que podía ser de tinte político, pero fue descartado, y luego un crimen pasional, pero fue perdiendo fuera dicha hipótesis a raíz que ninguna prueba vincula a las víctimas con los presuntos atacantes.