Era cordobesa, formó parte de la época dorada del cine argentino y en la década del ’50 se radicó en España, donde falleció.

A los 87 años murió la actriz Analía Gadé, destacada figura del cine argentino y español. Estaba internada en la clínica Santa Cristina de Madrid y desde hacía tres años luchaba contra un cáncer. Tal como ella había pedido, sus restos fueron cremados y se prevé que la próxima semana se realice una misa en su memoria.

Nacida en Córdoba, su verdadero nombre era María Esther Gorostiza y su hermano nada menos que el reconocido dramaturgo Carlos Gorostiza. A los 7 años sus padres la enviaron a la Ciudad de Buenos Aires a un colegio pupilo, pero a los 15 se escapó para participar de un concurso que le permitiría cumplir su sueño: formar parte de la película La serpiente de cascabel, de Carlos Schlieper. Gadé fue elegida y eso la hizo enfrentarse a sus padres y a las monjas del colegio, que la echaron y le dijeron que había “caído en la hoguera”.

Aquel no solo fue su primer trabajo como actriz sino el lugar donde conoció a la gran Milagros de la Vega, quien reconoció su potencial y la adoptó como pupila para ayudarla con su formación artística. Analía Gadé llegó a trabajar en más de treinta películas, entre ellas ¡Qué noche de casamiento!, Nacha Regules, La Rubia Mireya y Ayer fue primavera.

En 1950 comenzó a incursionar en el teatro y su debut fue de la mano de Enrique Carlos Discépolo. Su carrera no paraba de crecer y años más tarde conoció a su gran amor, el galán Juan Carlos Thorry. Su amor fue a primera vista, se casaron y emigraron a España, donde la actriz brilló tanto en cine como en teatro y televisión.

Con el regreso de la democracia retornó a la Argentina temporalmente: protagonizó la telenovela Lucía Bonelli y, en los 90, formó parte de algunos de los unitarios que presentaba el clásico de los sábados por la noche Alta Comedia, en un Canal 9 liderado por Alejandro Romay.