Cyril Ramaphosa fue reelegido oficialmente como presidente de Sudáfrica para los próximos cinco años, gracias a la mayoría parlamentaria absoluta que logró el oficialista Congreso Nacional Africano (CNA) en las elecciones del 8 de este mes.


Este antiguo activista antiapartheid y ex sindicalista devenido en exitoso hombre de negocios gobernará Sudáfrica por un nuevo mandato en el que la recuperación económica y la lucha contra la corrupción -que salpica a muchos altos cargos de su partido- estarán en primera línea.
La decisión de encargar el gobierno nuevamente a Ramaphosa se adoptó en la primera sesión de la nueva Asamblea Nacional (cámara baja), ubicada en Ciudad del Cabo, en el sudoeste del país, sin pasar siquiera por la formalidad de una votación, dado que no hubo ninguna nominación al cargo al margen de la suya