La Fiscalía y la Defensa acordaron la pena en el marco de un procedimiento abreviado que será homologado este viernes. Los familiares de Mariela, Carmen, Sonia, Aylén y Yoel denuncian que la Justicia “brinda privilegios” al imputado.

Facundo Javier Solís, el agente penitenciario que el 29 de diciembre de 2017 asesinó a su ex pareja y a otros cuatro familiares de la mujer en barrio Alfonso, será condenado a prisión perpetua, la pena máxima que otorga el Código Penal Argentino. El monto de la condena fue acordado entre la fiscalía y la defensa del acusado, y cuenta con el visto bueno de los abogados querellantes que representan a los familiares de las víctimas. La homologación del procedimiento abreviado ante el juez será este viernes 24 de mayo.

Aunque la familia estuvo de acuerdo con la abreviatura del proceso, se queda con gusto a poco: “Nos tenemos que conformar con la Justicia con la que contamos: Solís tendría que pagar 35 años por cada vida que arrebató, pero sólo va a cumplir 35 años por cinco vidas inocentes, y todavía tuvo la caradurez de pedir no ser filmado ni fotografiado. La Justicia le otorgó su petición, brindándole privilegios, pero de nuestra parte no le vamos a dar el gusto: no queremos que se olviden de su cara, y por eso queremos pedirles que en este día nos acompañen”, declara el mensaje que los Noguera compartieron a través de su espacio en Facebook.

En Aire de Santa Fe dialogamos días atrás con Hilda Knablein, abogada querellante. “Todos los abogados estábamos convencidos de que la condena que le cabe es la cadena perpetua. La fiscalía habló con el abogado defensor y así se convino: es decir que se están abreviando los procedimientos por la misma pena por la que se lo hubiera condenado en un juicio oral. Se firmó un acuerdo previo, se lo presentó a la Oficina de Gestión y ésta fijó la fecha de homologación para el 24 de mayo”, precisó la entrevistada.

Actualmente, Solís se encuentra alojado en la Cárcel de Piñero, en un pabellón especial destinado a los agentes de las fuerzas de seguridad detenidos por distintos delitos.

“La familia no se olvida de lo que pasó. Aunque piensa que se ha hecho justicia con el señor Solís, ellos quieren ir más allá. Quieren respuestas, quieren saber cómo a una persona así se le dio un apto psicológico, se le permitió usar un arma legal, otorgada y avalada por el Estado. El arma con la que mata es un arma que el Servicio Penitenciario le había entregado y lo había capacitado para usarla. Los familiares están muy dolidos con la gente del Ministerio de Seguridad, porque esperaron mucho tiempo para poder reunirse, para poder plantear qué tipo de controles se hacen sobre las personas que ingresan a las fuerzas de seguridad. La familia esperó mucho tiempo pero Pullaro nunca los atendió”, advirtió Knablein.

Además, la abogada dijo que los familiares de las víctimas van a participar activamente del control de la ejecución de la pena: “El fiscal les aclaró que ante cada novedad y cada presentación que efectúe la defensa de Solís, ellos van a ser notificados. Esperan que esto nunca vuelva a suceder en la provincia de Santa Fe”, indicó.

El caso

El 29 de diciembre de 2017 por la siesta, Facundo Solís, un agente penitenciario de 33 años, asesinó a su ex pareja Mariela Clarisa Noguera, y a otros cuatro familiares de la mujer: su madre, Generosa del Carmen Loseco; su hermana, Sonia Isabel Noguera; su hija mayor, Aylén Tamara Soto; y su yerno, Yoel Airaldi. Los crímenes (un femicidio y cuatro “femicidios vinculados”) fueron cometidos en dos viviendas de barrio Santa Lucía, en el suroeste de la ciudad de Santa Fe.

Semanas antes de ser asesinada, Noguera había denunciado a su ex pareja por violencia de género y amenazas.

A Solís se le imputó la autoría del delito de homicidio calificado por el empleo de arma de fuego; por el vínculo; y por ser perpetrado por un hombre en contra de una mujer mediando violencia de género (femicidio). También se le atribuyeron los femicidios vinculados de otras cuatro personas. Por estos cuatro hechos se le imputó los delitos de homicidios calificados por el empleo de arma de fuego y por ser realizados con el propósito de causar sufrimiento a una persona con la cual se ha mantenido una relación de pareja.