Rosario: con diferentes intervenciones de la compañía rosarina Vangart, ayer se celebró la restauración de este faro cultural de la ciudad.

 

La reinauguración de la Biblioteca Argentina Dr. Juan Álvarez representó una auténtica declaración de intenciones. Por un lado, un edificio histórico se transformó a través de trabajos edilicios de restauración que multiplicaron su potencial y su capacidad de inserción en una sociedad que reclama permanentemente este tipo de faros culturales de referencia. Y por otro lado, esta renovación es una perceptible bandera de lucha que se planta con sus acicaladas herramientas, y con más firmeza, ante un universo de la inmediatez, apuntalado por el subyugante abanico de ofertas que impulsan los actuales ritos cotidianos y las nuevas tecnologías. Por eso, el acto de ayer por la tarde se convirtió en una verdadera fiesta. En ese marco de reposicionamientos, la ciudad homenajeó a su biblioteca con un atractivo espectáculo con luces, música y acrobacias. Así festejó su atrevido regreso y celebró los bríos de su pujante proyección.

Pasadas las 18.30, con la presencia de autoridades provinciales, locales, y con una masiva concurrencia de rosarinos, la compañía Vangart, integrada por artistas locales, ofreció un show repleto de ingenio, color, fuerza y equilibrio. Primero, una joven expuso movimientos en altura en un aro que se levantó sobre el ingreso por el pasaje Álvarez. Luego un grupo realizó una sesión sobre el escenario que estuvo instalado en el centro de la plaza Pringles. Después, una mujer cantó sentada sobre el techo del acceso sobre la parte histórica, mientras se desarrollaba una intervención lumínica con colores sobre la fachada. Esa parte de la presentación finalizó con acrobacias que despertaron los aplausos del público, otra vez sobre el escenario.

Ese arranque obligó a ir girando de manera cíclica, hacia adentro del edificio y al medio de la plaza, y sirvió para activar los sentidos en un encuentro que movilizó las fibras y las remembranzas de quienes se acercaron a observar esta emotiva reinauguración.

Apenas pasadas las 18.50, se proyectó un video sobre una pantalla ubicada en las escalinatas del ingreso histórico, que resumió los esfuerzos y las principales características de la obra (ver aparte) que se llevó adelante, que tuvo un costo de 200 millones de pesos, y que fue financiada con fondos de la provincia. Las tareas respetaron el plazo de 18 meses, los más de 200 mil libros que tenía la biblioteca volvieron a su seno edilicio, y desde hoy los rosarinos ya pueden disfrutarlos.

Cinco minutos después, la escritora Angélica Gorodischer tuvo a su cargo las primeras palabras. “Esta biblioteca es mi casa, y es la casa de todos, porque muchos de estos libros hablan de todos nosotros. Son patrimonio nuestro y tenemos que disfrutarlos”, destacó entre aplausos.

A las 19, la intendenta Mónica Fein tomó el micrófono y exhibió sus sensaciones. “Acá se construyó el pensamiento de muchos de nuestros luchadores, y esta obra es un gran homenaje a Juan Álvarez”, se encargó de remarcar la mandataria.

El último en hablar al público fue el gobernador Miguel Lifschitz, y también se mostró eufórico por la reinauguración. “Esta biblioteca está en el corazón de todos los rosarinos. Y la puesta en valor es una señal de recuperación patrimonial que despierta la memoria”, apuntó.

A las 19.10, las autoridades presentes, junto a cinco pequeños elegidos de la asistencia, cortaron las cintas celestes y blancas que formalizaron esta reapertura.

Después, la gente pudo ingresar a la biblioteca. Se palpó una gran avidez entre quienes pudieron presenciar este reencuentro. Una vez adentro, se desarrollaron actividades en simultáneo. En la sala principal de lectura, se realizó un intervención de jazz a través del dúo López-Suárez (Rocío Giménez López en piano, y Fermín Suárez en contrabajo)

En otro sector, hubo un concierto del quinteto municipal de cuerdas que exhibieron en el repertorio toda su producción discográfica. En tanto, en la Casa Imaginada, una biblioteca pública para la infancia, se pasearon personajes de cuentos como Frankenstein (Luciano Temperini), Alicia (Caterina Stefanoff), Reina de Corazones (María Caila) y Doña Disparate (Mary Sojo).