Los encuentros con los niños y adolescentes forman parte de una campaña puesta en marcha el año pasado por la Fiscalía de Violencia de Género, Familiar y Sexual (Gefas). Buscan acercarse a posibles víctimas, sugerir medidas preventivas y ofrecer asesoramiento a quien lo necesite. 

Fiscales de Violencia de Género, Familiar y Sexual (Gefas) del MPA brindaron una charla sobre grooming para alumnos de la Escuela de Enseñanza Secundaria Orientada (EESO) Nº 599, ubicada en avenida Ángel Peñaloza al 9500 de la ciudad de Santa Fe. El encuentro, del que participaron los fiscales Federico Grimberg y Yanina Tolosa, se realizó en el marco de una campaña contra el grooming que se puso en marcha en 2018 y está destinada a alumnos de escuelas primarias y secundarias.

“En cada encuentro nos sorprendemos por el interés que demuestran los niños y adolescentes acerca de los temas que tratamos”, sostuvo Grimberg. “Se trata de una temática que debe ser hablada para brindarles herramientas. Es parte de nuestro rol como adultos cuidarlos e informarles que tienen el derecho a saber como cuidarse”, agregó Tolosa.

Los dos fiscales manifestaron su satisfacción por el interés de los alumnos y remarcaron que “ese compromiso nos incentiva a seguir adelante con las charlas y a realizarlas en otras escuelas”.

Definición y etapas

En relación al grooming, el fiscal Grimberg explicó que “se trata del contacto con fines sexuales por medio de internet, redes sociales y chats con menores de 18 años”. Además, aclaró que “el objetivo es ganarse la confianza de los menores para poder realizar acciones con connotaciones sexuales o para que acepten un encuentro real con el acosador”.

“Hay cuatro etapas en la comisión del delito de grooming, aunque no en todos los casos se da de esta manera”, informó el fiscal. “En la primera fase, quien realiza el delito suele fingir ser menor de edad, con la intención de generar un lazo de amistad con la víctima”, precisó.

“Ya construido el vínculo, el segundo paso es obtener información clave del o la menor”, continuó Grimberg. “Luego, en la siguiente etapa, el acosador o acosadora busca que la víctima se filme o se fotografíe sin ropa, tocándose, masturbándose o realizando otro tipo de expresiones de connotación sexual, a través de de su teléfono celular”, detalló.

“Por último, la cuarta etapa se inicia cuando el autor del delito comienza a extorsionar a la víctima, la amenaza con contarle a sus padres o con difundir las fotos. Todo esto se desarrolla con el objetivo de obtener más material pornográfico o encontrarse cara a cara para concretar un abuso sexual”, aseguró.

Prevención

La fiscal Tolosa enumeró sugerencias para evitar el grooming. “Son muy básicas, pero resultan clave para no ser víctima de este delito”. En tal sentido, precisó que “es fundamental que los menores rechacen cualquier tipo de solicitud de amistad que les llegue de un desconocido o desconocida a través de las redes sociales. De la misma forma, nunca deben aceptar ni descargar archivos cuya procedencia no conocen”.

“En las redes sociales, deben usar perfiles privados. Además, para cualquier actividad que hagan en internet o en computadoras en red, siempre tienen que usar contraseñas que sólo ellos conozcan, y que no deben compartir ni informarle a nadie”, agregó Tolosa.

En relación a las fotos y videos, la fiscal sostuvo que “debe recordarse que cualquier imagen personal o de nuestros contactos que se publique en sitios públicos, podrá ser vista por cualquier persona y es muy difícil ‘bajarla’ de los sitios web. Por eso es que hay que pensar seriamente si estamos dispuestos a exponernos de esa forma”.

Delito

El grooming fue incorporado como delito al Código Penal de la Nación en 2013. En su artículo 131 establece que “será penado con prisión de seis meses a cuatro años el que, por medio de comunicaciones electrónicas, telecomunicaciones o cualquier otra tecnología de transmisión de datos, contactare a una persona menor de edad, con el propósito de cometer cualquier delito contra la integridad sexual de la misma”.

“Cualquier menor que haya sido víctima de este delito, tiene que tener claro que nunca debe borrar la conversación que mantuvo con el acosador ni eliminar los archivos. Son pruebas fundamentales para cualquier investigación penal que podamos iniciar desde el MPA”, remarcaron Grimberg y Tolosa. Los funcionarios del MPA también hicieron hincapié en que “ante un caso de grooming, se debe avisar lo más pronto posible a un adulto de confianza para que haga la denuncia, y así podemos podremos investigar lo ocurrido”.

Para solicitar charlas

Las instituciones educativas –primarias y secundarias– interesadas en que los fiscales del MPA brinden charlas a sus alumnos, deben solicitar un turno al correo electrónico fr1gefas@mpa.santafe.gov.ar También lo pueden hacer personalmente en la sede de la Fiscalía Regional 1 en calle 1º de Mayo 2820. Teléfono: (0342) 457–3465 al 3471.