Según los primeros reportes, Protección Civil informó que el terremoto no dejó víctimas fatales. Algunas zonas se quedaron sin luz y hay riesgo de derrumbes.

Un sismo de magnitud 6,8 en la escala de Richter sacudió la madrugada de este jueves El Salvador y las autoridades de ese país emitieron una alerta de tsunami. Hasta el momento no se registraron víctimas fatales ni daños materiales.

El temblor ocurrió alrededor de las 3 de la madrugada, hora local, tuvo una profundidad focal de 48 kilómetros y su epicentro se situó frente a la costa del departamento de La Libertad, a 66 kilómetros al sur de la playa Mizata, informó el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales.

Las autoridades de Protección Civil indicaron en sus redes sociales que zonas del departamento de San Salvador y Usulután se encuentran sin energía eléctrica y que fue cerrada la principal autopista que conecta el centro con el oeste del país por riesgos de derrumbes en el tramo conocido como “Los Chorros”.

Monitoreo de todo el país refleja que no ha habido afectaciones graves ni generalizadas. El mar en zona La Libertad y Usulutan se mantiene normal a esta hora.

La organización de socorro Cruz Verde Salvadoreña informó de que en esa carretera se produjeron derrumbes y que en la zona costera del país se activaron “protocolos de evacuación” por la “amenaza de tsunami”.

Temblores en El Salvador

En El Salvador la mayoría de los temblores que se producen habitualmente tienen su origen en aguas del océano Pacífico y a mucha mayor profundidad, lo que en ocasiones los hace imperceptibles para la población.

Sin embargo, los que se originan en tierra próximos a la superficie son percibidos y más dañinos. Los últimos movimientos telúricos que se registraron en ese país centroamericano ocurrieron en año 2001, de magnitud 7,7 y 6,6.

El primero tuvo lugar en el océano Pacífico frente a la costa oriental del país el 13 de enero y causó 944 muertos, mientras que el 13 se febrero del mismo año hubo otro con epicentro en el departamento de San Vicente (este) que ocasionó 315 muertos, dañó 82 edificios públicos y destruyó 41.302 viviendas.