Al menos diez móviles tuvieron que intervenir en San Martín al 1600 cuando detuvieron a un joven y la familia salió del inmueble a liberarlo.

 

Al menos diez móviles policiales, entre motos y patrulleros, fueron necesarios para controlar una gresca que se desató en la medianoche de ayer en una pensión usurpada en San Martín al 1600, a metros de Pellegrini, que ya fue noticia varias veces por los graves problemas de convivencia que genera en ese sector de la ciudad. Increíblemente, al frente del grupo de personas que se enfrentó a la policía estaba una mujer que llegó a ese inmueble mediante un subsidio que le dio la Secretaría de Desarrollo Social de la Municipalidad de Rosario.

Todo se desató minutos después de la medianoche. Según la versión que aportó el Ministerio de Seguridad de la provincia, un móvil que realizaba un patrullaje de rutina quiso detener a un joven cuyo comportamiento les resultó extraño a los uniformados. “El muchacho comienza a correr, lo siguen y lo detienen en San Martín entre Pellegrini y Montevideo. Llevaba una mochila en cuyo interior había una pinza cortacandados”, relató la fuente consultada.

En el momento en que los policías realizaban la requisa, el muchacho comenzó a gritar y desde el interior de la pensión trucha de San Martín 1665 “salieron sus familiares a defenderlo”.

En efecto, desde ese lugar emergieron al menos 20 personas que comenzaron a agredir a los policías. Entre los agresores estaba Laura Moyano, una mujer con cinco hijos que asiste económicamente la Municipalidad porque le usurparon a los tiros su vivienda en la zona sur. Paradójicamente, Desarrollo Social nunca había mandado operadores a ver en qué condiciones vivía Moyano en la pensión de calle San Martín, que volvió escena enfrentándose a los policías la medianoche del martes.

Es más, hace dos meses y medio y por orden judicial, el municipio retiró cuatro volquetes repletos de basura del interior de ese inmueble, ya que se había generado un basural a cielo abierto en pleno centro de manzana, algo que hoy se está volviendo a producir

Al verse superados en número, los policías pidieron refuerzos y en minutos la cuadra que se alza a metros del corredor gastronómico y a la vuelta de donde hace un par de semanas balearon a un joven desde una moto, se llenó de patrulleros.

Hubo gritos, golpes y empujones. “La verdad, es que ya no sabemos qué hacer. En esa pensión hay cada vez más gente, la policía sabe que son conflictivos, pero nadie hace nada”, aseguraron los vecinos.

Tránsito lento

Los graves problemas de convivencia no sólo movilizaron a los vecinos, sino también a los comerciantes del Paseo Pellegrini, quienes se reunieron hace dos meses con el fiscal regional, Patricio Serjal, y el jefe de la Unidad Regional II de Policía, para solicitarles una intervención judicial y de seguridad más efectiva en el lugar.

Es que si bien hay varias causas en marcha, el conflicto parece no tener solución y el inmueble usurpado suma habitantes a diario, al tiempo que se multiplican las intervenciones policiales y los problemas en el vecindario.

Una de esas causas se tramita en el Juzgado de Circuito de la 4ª Nominación y tiene por objetivo lograr el desalojo del inmueble, algo que no parece simple de concretar ya que entre los usurpadores hay menores. Lo paradójico es que la madre de esos menores llegó allí asesorada por la propia Municipalidad, que ya clausuró al menos tres veces el inmueble.

Los graves problemas de convivencia y ambientales hasta generaron la intervención del Concejo. No obstante, lejos está que la situación llegue a un cauce de tranquilidad. Mientras tanto, Moyano se enfrenta a la policía y la pensión suma cada vez más moradores.

Basural

Si bien hace dos meses y medio el municipio tuvo que intervenir por orden judicial y retirar cuatro camiones llenos de basura del interior de la pensión usurpada, hoy la situación se encamina a repetirse. Los usurpadores están volviendo a generar un basural a cielo abierto en el centro de manzana, a metros de las rotiserías de Pellegrini.