La resolución que anuncie mañana la Corte Internacional de Justicia definirá en buena medida el rumbo de la crisis rioplatense. El escenario al que suben los presidentes Kirchner y Tabaré tiene otro actor: los ambientalistas de Entre Ríos, que han jugado su rol con los cortes de ruta. Con un horizonte de diálogo o endurecimiento, las siguientes son claves del caso en La Haya.

1 > El reclamo: parar las obras.El eje de la demanda es el supuesto incumplimiento de un tratado que los dos países firmaron en 1975. Argentina no vino a pedir la relocalización de las pasteras, ni nuevos estudios ambientales: exigió el freno completo de las obras hasta que se determine si Uruguay incumplió el Estatuto del Río. Esto puede demorar cuatro o cinco años; es decir, puede significar la caída de los proyectos de ENCE y Botnia. Como en cualquier pleito, quien arranca imponiendo un planteo extremo se guarda algún margen de negociación.

2 > La expectativa argentina. Uruguay rechazó de plano la solicitud argentina. Uno de sus mejores argumentos es que sólo una vez en los últimos diez años este Tribunal accedió a una cautelar tal como le fue requerida. En cambio, los jueces tienen la facultad de dictar medidas provisionales distintas “para resguardar los derechos de las partes”. Ahí es donde el Gobierno aceptaría con entusiasmo una paralización más breve de las obras o una orden de relocalizarlas.

3 > De la Corte a los cortes. Lo que se anuncie mañana es inapelable. Pero si el Tribunal no se pronuncia de acuerdo a esa pretensión de máxima, ¿cómo lo tomarán en Gualeguaychú? Sólo con la promesa de que la Nación iniciaría este inédito proceso los ambientalistas accedieron a desbloquear los pasos fronterizos que tuvieron cerrados todo el verano. En paralelo a La Haya, Uruguay contraatacó con una demanda en el Mercosur por 400 millones de dólares que el gobierno dice ya haber perdido.

4 > Plan B y Plan C. La Argentina intenta convencer a la empresa española ENCE de que mude su planta, que hoy está a escasos siete kilómetros de la de Botnia. Kirchner y Vázquez ya están por recuperar el diálogo. Y la secretaria de Medio Ambiente, Romina Picolotti, que esta vez no viajó a Holanda, aseguró que —llegado el caso— se buscará boicotear el financiamiento de estos proyectos.

5 > Daño irreparable. Para que una medida cautelar proceda, como en el caso de la argentina, se debe probar ante el tribunal que existe un daño irreversible e inminente, que sólo una acción concreta puede evitar. Como las pasteras aún no empezaron a funcionar, Argentina se vio obligada a argumentar que el ecosistema del río Uruguay ya está afectado. Los 15 jueces de las togas negras y los pañuelos blancos tienen la palabra.