Ojonio Perraltti, es nuestro gobernador tripartito que conforma Omar, JOsé, y AntoNIO, PEroTTI;  CoRRAL y BonfaTTI. Es un juego… pero de verdad

Pablo Benito

La campaña electoral, que define autoridades para los próximos cuatro años, finalizará este domingo 16 de junio. Precisamente, como corolario de esa campaña, se realizó el sábado pasado, el debate entre los tres candidatos a gobernador de Santa Fe. Fue lo más cercano a una contienda política que se dio en todo este proceso plagado de marketing y con la vara demasiado a ras del suelo en lo que hace a propuestas.

Proponemos un juego muy serio. Escuchamos -al detalle- a los candidatos y descartamos la retórica, las expresiones de deseo y el análisis de lo que pasa, pasó y pasará. Generalmente, la política adoptó como normal subrogar al periodismo.

Quedaron las propuestas, no muchas, pero tienen un común denominador y es que guardan una similitud asombrosa, entre sí,  aunque sean adornadas para el objetivo de la diferenciación. Estas concordancias, podrían augurar un futuro inmediato y mediato de sensatez, en la medianía de políticas de Estado a partir de acuerdos estratégicos de gestión. Sabemos que la mezquindad y la discapacidad para enarbolar el sentido –e interés- común, hacen difícil la empresa. Pero lo intentaremos.

Jueguemos mientras el lobo (ludo) no está

El juego es fácil. Tomaremos, las propuestas –no promesas- dichas en el debate y no brindaremos su autor intelectual. Con este ejercicio descubrimos que, en el discurso y en los fundamentos, no hay mayores contradicciones entre los candidatos tanto en los diagnósticos como en las estrategias.

Se entiende que, en el caso de Antonio Bonfatti, las propuestas de continuidad -de un modelo de gestión- limitan su “audacia” propositiva porque se para sobre el piso de “lo echo”.

Imaginaron el final del camino y no el camino. No es el déicit sólo de la dirigencia política, sino también de la sociedad y la cultura de lo “inmediato” – en formato ansiedad- que se confunde pragmatismo con liviandad.

La ayuda de quienes organizaron el debate para que este juego tenga algo de sentido es el tema final. Santa Fe 2030, obligó a los contrincantes al error y hasta en eso coincidieron.

Imaginaron el final del camino y no el camino. No es el déicit sólo de la dirigencia política, sino también de la sociedad y la cultura de lo “inmediato” – en formato ansiedad- que se confunde pragmatismo con liviandad.

Aquí va la propuesta de Ojonio Perraltti.

Seguridad

Vamos a modernizar la policía y apostar a la inteligencia criminal. Sacaremos las armas de la calle a partir de potenciar el control político de la Fuerza. Articularemos, fuertemente, con Nación las acciones contra el delito.

Por demás de claro está que es el trabajo, la educación, la inclusión social y la presencia del Estado, en la promoción cultural, el arma más importante para combatir la delincuencia. Ocuparemos el territorio en los barrios más vulnerables hoy se tomados por el narcotráfico.

El Sistema Penitenciario tendrá un objetivo primordial que es incorporar, en la cotidianeidad de los reclusos, el estudio y el trabajo para beneficiar a los privados de su libertad con salidas transitorias porque, de esta manera, tendrán mayores elementos para reinsertarse en la sociedad y el mercado laboral.

Por lo demás, cuando sean trasladados, los presos deberán ir con esposas –las de metal, no las registradas en el acta matrimonial. El Gobernador es el jefe máximo de las fuerzas y seguiremos adelante con la reforma del sistema penal recién estrenado.

 

Política Económica

Definitivamente el Estado provincial es molesto para la producción y el desarrollo económico.

En esto somos bastante liberales. Debemos aflojar con la presión tributaria. Como no tenemos mucho más que ingresos brutos gravado a Pymes, porque hemos cedido nuestro poder fiscal frente a los exportadores, vamos a intentar bajar las tarifas de servicios de electricidad, gas y agua potable, aunque nuestras empresas sean meras comercializadoras.

No vamos a reestatizar lo que era la banca pública, ni utilizar nuestros propios fondos –como agente financiero- para promover el desarrollo desde el Estado. Rascaremos la olla generando subsidios de promoción fiscal -con exenciones de ingresos brutos- e intentaremos modificar la matriz productiva de la provincia mediante la sinergia pública- privada y el aporte del conocimiento, la ciencia y el emprendedurismo.

La mano de obra calificada, en tiempos de revolución tecnológica, tiene que ver –como en todo lo que proponemos- con mejorar la calidad educativa con miras a los nuevos tiempos.
Vamos a congelar las tarifas de la EPE, para barajar y dar de nuevo en cuanto al tipo y modo de facturación que es lo que nos queda como para intervenir, aunque sea en algo, en la planificación estratégica de la provincia.

Seguirá siendo Consejo Económico y Social o lo llamaremos “Agencia Santafesina de Inversión y Desarrollo”. Desde ese consenso intentaremos fomentar la industria y equilibrar las inequidades geográficas y demográficas de la provincia.

Llevaremos adelante una política de reparación histórica para nuestro norte en el que apenas habita el 20 % de la población santafesina por los procesos de migración interna y la carencia de políticas productivas y del largo plazo.

 

Políticas sociales

La desigualdad de oportunidades para todos los santafesinos es de origen social, pero también geográfico. Las asimetrías están demasiado marcadas entre norte y sur. A los lugares más alejados de los centros urbanos llegaremos, también, con el Plan Abre, las escuelas de trabajo, los jardines maternales para la primera infancia (entre los 45 días de vida y los 4 años). También implementaremos un programa para promover el “primer empleo” con becas en que el Estado se hará cargo del 50 % de la remuneración de jóvenes, de entre 18 y 25 años, por el lapso de 12 meses.

Confiamos, sin dudas, en que la reactivación del mercado regional y la producción local serán determinantes para la generación de empleo.

 

Política Educativa

Hemos redundado, ya, en que es neurálgico el tratamiento de la educación en nuestro plan de seguridad, social y económica. Complementaremos con algunos planes que podrían cambiar el nombre, pero no el objetivo. Será programa “Vuelvo a Estudiar”, de “Inclusión educativa” o de “Educación integral” en todos los niveles. Pero serán.

Aseguraremos que todo adolescente esté sentado en un aula en marzo –que también esté en noviembre y que completen los 180 días de clases- comenzando la discusión paritaria el año anterior, para dar seguridad a los padres y alumnos de que no resolveremos las divergencias recién en abril.

Intentaremos que, desde los 45 días de vida, un niño acceda a la estimulación temprana y el acompañamiento del Estado en su formación.

Imitaremos a Córdoba, Buenos Aires, CABA y Catamarca con el boleto gratuito a todos los estudiantes santafesinos y a los docentes. El 11 de diciembre, cuando asumamos, sentaremos a todos los Intendentes y Jefes Comunales, les proveeremos de la base de datos, y le daremos las herramientas para que cada niño que termina la primaria, comience la secundaria.

Puede que algún rayo “destontizador” ilumine a nuestros políticos y a la sociedad, para que lo exija, y puedan curarse de la terrible adicción a la refundación permanente.

Plan 2030

Sabemos que, si cumplimos con algo de las promesas y propuestas anteriores, el 2030 será distinto a este fin de década en el que, desde su lugar, la política ha hecho poco y nada para unir y demasiado para crispar entre parecidos.

Tenemos el desafío de la robótica a la vuelta de la esquina. Pensamos en fomentar las energías renovables como el biodiesel y tenemos el “fenómeno” del cambio climático que nos inunda, campos y ciudades. Crearemos nuevos Parques Industriales, fomentaremos la economía social, implementaremos un fondo para financiar el “capital semilla” de los emprendimientos privados e incorporaremos a nuestro norte exportador países como India, China y Vietnam. Debemos comprender sus necesidades que son bastante básicas… morfar. Y nosotros tenemos cómo satisfacer esa demanda como provincia.

Finalmente, sabemos que es difícil que el domingo 16 puedas votar a Ojonio Perraltti.
¿Quién te dice? Puede que algún rayo “destontizador” ilumine a nuestros políticos y a la sociedad, para que lo exija, y puedan curarse de la terrible adicción a la refundación permanente, la continuidad necia de los fracasos y esa feroz alergia a la humildad de tomar al poder para servirse y no para servir.

Ojonio Perraltti, es el único que podría lograr destronar tamañas mezquindades por el (no)Poder, de la provincia, ante Argentina y el mundo.